Los colectivos vinculados a la ruta urgen la mejora de la señalización y la seguridad del Camino del Norte

Ampliar los albergues de peregrinos de Cadavedo, en Valdés, y de La Caridad, en El Franco, y mejorar la señalización de todo el Camino del Norte de la costa a su paso por el Noroccidente. Esas son las mejoras comprometidas tras la reunión mantenida ayer en Luarca entre representantes de colectivos asturianos y gallegos vinculados a la ruta jacobea. El encuentro fue organizado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago del concejo de Valdés, y a él también asistieron alcaldes de los concejos de la zona occidental.

momento de la jornada de trabajo celebrada ayer en la Casa de la Cultura de Luarca.

momento de la jornada de trabajo celebrada ayer en la Casa de la Cultura de Luarca.

La reunión, que se celebró a puerta cerrada durante toda la mañana, sentó las bases para hacer del Camino de Santiago un atractivo cultural y convertirlo en «un eje de desarrollo» turístico para la comarca. Para ello, los portavoces de los colectivos advirtieron de la necesidad de mejorar la seguridad de los recorridos, competencia, según los tramos, del Ministerio de Fomento, el Principado y los ayuntamientos. Y también mostraron su interés por continuar con los trabajos de mejora más allá del presente año jacobeo. Aunque durante 2010 el acondicionamiento de rutas y servicios será una prioridad para muchas administraciones, los colectivos intentan que los caminos se encuentren «en perfecto estado» para el paso del peregrino más allá del próximo mes de diciembre.

En Asturias son 550 los kilómetros de ruta hacia Santiago de Compostela que la Administración regional, junto con las comunidades autónomas del norte español, intenta convertir en Patrimonio de la Humanidad. La directora de la Oficina de Planificación y Gestión del Patrimonio Cultural, Eva María Sánchez, presente en el encuentro celebrado ayer en Luarca, explicó que el expediente podría concluir en 2011.

En la recopilación de los datos, que incluyen un mapa cartográfico con todos los detalles de la ruta y que destaca la importancia del camino como patrimonio cultural, se trabaja desde hace tres años. «Es una preocupación conjunta en la que los ayuntamientos tienen que participar y ser conscientes de la importancia de mantener en buen estado los recorridos», indicó Sánchez, invitada por el colectivo organizador para conocer de primera mano las necesidades del Camino del Norte. En la jornada también se apuntó la posibilidad de hacer de las rutas, a su paso por cada uno de los concejos, un atractivo turístico para los viajeros que no sean peregrinos. Las conclusiones serán ahora trasladadas a cada uno de los ayuntamientos del noroccidente asturiano para que puedan dinamizar el recorrido desde sus competencia y recursos.

Fuente: lne.es