Más de 10.000 caminantes recorrerán de mayo a septiembre la ruta de la costa en su periplo hacia Santiago de Compostela

Un peregrino a su paso por Gernika.

Un peregrino a su paso por Guernica.

Los albergues vizcaínos ultiman los preparativos para dar acomodo nocturno a los más de 10.000 peregrinos que, según las previsiones, utilizarán este año la ruta de la costa en dirección a Santiago de Compostela. De mayo a septiembre y dado que es Año Jacobeo, la asociación vizcaína de Amigos del Camino prevé una masiva llegada de visitantes que aprovecharán su periplo por la zona para conocer villas históricas como Marquina, Bolívar y Guernica.

Durante su recorrido, podrán hacer un alto para recuperar fuerzas en alguno de los cinco albergues gratuitos que atiende la asociación y que en esta ocasión ampliará el número de plazas en Bilbao. En su nuevo emplazamiento de Altamira ofertará 28 literas en lugar de las 18 que tenía en Basurto. En Marquina, uno de los establecimientos más concurridos de la provincia, las negociaciones con el Ayuntamiento no han dado los frutos esperados y mantendrán idéntico número de camas que en ejercicios anteriores (40). Ubicado en el convento del Carmen, abrirá sus puertas el próximo día 15.

«Como el resto de las instalaciones de la vía costera, es pequeño, pero trataremos que nadie se quede fuera», indicó Carlos Erazo, encargado de la gestión de los alojamientos en la agrupación. Desde su apertura en 2004, el albergue marquinarra ha liderado los niveles de ocupación registrados en el territorio vizcaíno. Así, el pasado año sumó 2.500 pernoctaciones. Le siguió muy de cerca el de Pobeña, en Musquiz, con 2.100. Completaron la lista Lezama, Portugalete y Basurto que rondaron el millar. En total, la red de albergues contabilizó 8.023 personas.

Hospitaleros

«En Pobeña, el verano pasado se habilitó el pórtico de la parroquia de San Nicolás de Bari y, probablemente, este año también habrá que adoptar medidas similares», recalcó. El albergue de Musquiz, con 22 plazas, será precisamente el primero en abrir sus puertas el próximo día 9. El de Lezama, con una veintena de literas, estará operativo a partir de junio y el de Portugalete, que tiene capacidad para 14 personas, entre julio y agosto.

Además de la previsible avalancha de peregrinos, la asociación de Amigos del Camino se enfrenta también al reto de intentar disponer de un mayor número de hospitaleros -los encargados de acoger, aconsejar y guiar al peregrino-.

Estos voluntarios «incluso se costean ellos mismos sus gastos», explicó. Para agradecer su buen hacer, algunos caminantes realizan donativos que se destinan para la mejora de los servicios del albergue. «Procedentes de Cataluña, Francia e Italia, este año necesitamos más voluntarios para satisfacer la demanda. Eso sí, tienen que haber hecho el Camino», detalló Erazo. El 53% de los peregrinos registrados en estas instalaciones llegan del extranjero, con un claro dominio de visitantes galos, seguidos de los alemanes y, a gran distancia, de los italianos.

Fuente: elcorreo.com