Es uno de los edificios más sobresalientes del paisaje de Cuenca y uno de los primeros que se construyeron más allá de la ciudad medieval

Hospital de Santiago, en Cuenca :: Albergues del Camino de Santiago

Hospital de Santiago, en Cuenca.

Si un peregrino sigue la Ruta de la Lana, ramal del camino de Santiago que parte desde Arguisuelas y Monteagudo de las Salinas para llegar hasta Burgos, cuando pase por la ciudad de Cuenca y busque un albergue, lo encontrará en el Hospital de Santiago, como lo han hecho miles de peregrinos que han necesitado una cama y un plato de sopa caliente a lo largo de los siglos. Este edificio es actualmente albergue y residencia de ancianos que gestionan las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul. Aunque sigue dependiendo de las Ordenes Militares, como en su día fue de la Orden de Santiago, este hospital es de Cuenca por el cariño que se le tiene desde siempre a esta institución que ha velado desde su fundación por la atención y cuidado de los más pobres y desfavorecidos.

El paisaje de Cuenca se rompe de repente con la silueta dominante del Hospital de Santiago. Construido sobre una pequeña elevación fuera del promontorio rocoso del casco antiguo, este edificio es visible desde muchos lugares. Para llegar al pie de sus muros podemos hacerlo a través de las escalinatas que suben desde la calle Calderón de la Barca, siguiendo los pasos de conquenses y peregrinos a través de este corredor construido a la par que el hospital. Hay otra forma de acceder, a través de la calle mateo Miguel Ayllón, junto al cruce con la calle Colón, frente a la bajada al Sargal.

Historia

Según cuenta Dimas Pérez Ramírez en el libro ‘El Real Hospital de Santiago de Cuenca’, editado con motivo del VIII centenario de su creación; “El Real Hospital de Santiago tuvo su origen en la donación que hicieron al primer maestre de la Orden, don Pedro Fernández, en 1182, los caballeros Tello Pérez y Pedro Gutiérrez de unas casas, situadas al suroeste en un altozano extramuros de la ciudad, muy cerca de la confluencia de los ríos Júcar y Huécar, que a su vez habían recibido de Alfonso VIII en recompensa a su ayuda en la conquista”.

La iglesai del actual hospital de Santiago es de Martín de Aldehuela.La iglesai del actual hospital de Santiago es de Martín de Aldehuela. / Cadena SER

Este es el origen de ese flamante edificio que rompe la silueta de Cuenca, sin duda el primer gran edifico construido extramuros de la ciudad medieval recién conquistada a los árabes. En los albores del siglo XIII este centro de la Orden de Santiago se destino a hospedaje y “restablecimiento de cristianos rescatados del cautiverio. Piénsese en lo cercana que, todavía durante bastantes años, quedaba la línea divisoria entre cristianos y moros”, apunta Pérez Ramírez. Con el tiempo, cuando la raya de la reconquista se alejó hacia el sur, el hospital quedó como centro de atención de enfermos y peregrinos.

El actual edifico que rompe el horizonte de Cuenca se construyó a lo largo del siglo XVI y ha sido modificado, restaurado y ampliado desde entonces hasta llegar así a nuestros días. Pasó un mal momento en 1812 cuando ardió en parte al pretender las tropas españolas expulsar a los franceses que se habían refugiado en el hospital. A su lado se levanta la actual iglesia, obra iniciada por Martín de Aldehuela, ya en el siglo XVIII.

Dentro del monumental edificio se conservan estancias tan antiguas como la botica. Dimas Pérez Ramírez aporta datos curiosos del contenido de la misma en tiempos pasados: “En el Borrador de Cuentas de 1541, por ejemplo, encontramos diversas partidas de la compra de yerbas, flores y raíces, que se van haciendo con destino a la botica. Allí figuran abundantemente la endibia, la lenguaza o lengua de buey y las borrajas, y en menor cantidad las violetas, el llantén, el lúpulo, la acedera, agrimoña, hinojo, culantrillo, zarza-mora, malvavisco, hisopillo, corona de rey, etc., plantas todas que se podían encontrar en los campos y pueblos circundantes de Cuenca”. Las actuales dependencias datan del siglo XVIII y se conservan prácticamente inalteradas.

El hospital hoy

El Hospital de Santiago sigue siendo administrado desde el patronato del Real Consejo de las Ordenes Militares, que preside el Rey, al cual deben rendir cuentas anualmente las Hijas de la Caridad, quienes gestionan el hospital desde finales del siglo XIX. Este centro es actualmente una residencia de ancianos. Aquí tiene también su sede la asociación Cité Soleil encargada de recaudar fondos para el trabajo que realizan las propias hermanas de la Caridad en este suburbio de Puerto príncipe, la capital de Haití.

También está aquí la sede de la asociación de Amigos del Camino de Santiago de Cuenca, y este hospital sigue siendo en la actualidad hospedaje de peregrinos, como lo ha sido desde su primitiva construcción en el siglo XII.

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