Preparación física para hacer el Camino de Santiago :: Albergues del Camino de SantiagoTodos sabemos caminar, pero ¿estamos realmente preparados todos para caminar más de 20 kilómetros al día durante varias jornadas?

Hacer el Camino de Santiago supone un esfuerzo físico de cierta consideración, por lo que requiere preparación también en el aspecto físico.

Vamos a obligar a nuestro cuerpo a realizar esfuerzos para los que normalmente no está preparado ni habituado, por lo que tenemos que prepararlo adecuadamente.

No olvidemos que el Camino de Santiago, además de hacer ejercicio, supone un ejercicio de introspección esencial para recuperar el ánimo, encontrarse a uno mismo o incluso superar algún problema grave.

Por ello, si estás pensando en hacer el Camino, en todo o en parte, aquí te traemos una serie de consejos sobre cómo deberías prepararte para ello.


Antes de comenzar a caminar: entrenamiento

Lo primero que hay que hacer antes de iniciar el Camino de Santiago es entrenar: es necesario tonificar y dar elasticidad a los músculos, principalmente a los de las piernas, la espalda y el cuello.

Es importante saber que las etapas diarias del Camino rondan entre los 25 y 30 kilómetros diarios, por lo que el entrenamiento previo es clave.

Por eso es más que recomendable entrenarse desde unos meses antes de empezar realizando, por ejemplo, caminatas diarias en diferentes terrenos, aumentando de forma gradual en tiempo y dificultad.

Comenzaremos con cortos paseos por terrenos llanos y, progresivamente, iremos aumentando kilómetros y variando el tipo de terreno, para adaptar el cuerpo a lo que vamos a encontrar en el Camino y a las etapas que hayamos planificado.

A medida que se avance en este entrenamiento, se incorporarán las salidas al monte, eligiendo terrenos con subidas y bajadas que preparen nuestros músculos para los terrenos que se va a encontrar durante el Camino.

Además, es aconsejable que la última fase de los entrenamientos se haga con la mochila cargada, para evaluar el peso que cada uno puede llegar a cargar y la resistencia del propio cuerpo.

En los casos en los que no se pueda realizar una preparación previa, la toma de contacto con el Camino debe ser muy suave, por lo que se minimizarán esfuerzos en las primeras etapas y se aumentará la intensidad siempre de manera gradual y adecuada a nuestras capacidades.

En caso de edad avanzada o de sufrir alguna patología, se recomienda un reconocimiento médico previo para determinar la idoneidad del plan, el grado de esfuerzo aconsejado y las cuestiones a evitar.


Preparación de la piel para el Camino

Además de la propia preparación logística (planificación) el Camino de Santiago requiere una preparación física previa para poder soportar las condiciones y el esfuerzo físico que supone hacer parte de la ruta.

Si lo piensas hacer en verano, debes tener en cuenta que vas a soportar altas temperaturas y que tu cuerpo necesita habituarse a ellas y al sol de forma paulatina; no puedes pasar de una rutina de no tomar el sol a directamente ir a hacer el camino de Santiago porque tu piel se quemará con facilidad.

Por eso, uno de los primeros consejos de preparación antes de ir es que debes hacer ir tomando el sol poco a poco hasta que tu piel tenga un tono moreno de medio a alto.


Ejercicios físicos de preparación antes de ir al camino de Santiago

La preparación física más importante que debemos hacer es acostumbrar al cuerpo para el ejercicio que le espera.

Si solemos acudir a un gimnasio, algunas ejercicios que podemos hacer ahí, que nos ayudarán para realizar el Camino, son los siguientes:

  • Fortalecer las piernas: hacer ejercicios para fortalecer las piernas de carácter aeróbico como correr, bicicleta, saltar a la comba, elíptica o máquinas que ejerciten los muslos y los gemelos.
    También puedes practicar deportes como el fútbol o el baloncesto.
  • Levantar peso: Es importantísimo acostumbrar la espalda a cargar peso antes de ir andando con una mochila durante días.
    A ello nos ayuda hacer todo tipo de abdominales y ejercicios para fortalecer el pecho (puedes hacer máquinas que ejerciten estas partes del cuerpo o pesas graduales en intensidad).
  • Tobillos: Otra de las partes a entrenar son los tobillos, ya que el Camino lo vamos a realizar fundamentalmente por el campo, por superficies irregulares con mil ‘trampas’ y los tobillos pueden sufrir las consecuencias.
    Intenta hacer ejercicios con pesas en los tobillos para fortalecerlos y aumentar su resistencia.
  • Estiramientos: Es muy importante que, cada día después de andar estires los principales grupos musculares que intervienen en el ejercicio: piernas, tobillos, cuello, brazos y cadera.
    Si no conoces cómo hacer bien los estiramientos de estas partes del cuerpo, aprende antes de emprender el viaje.

Consejos prácticos para hacer el Camino de Santiago