Albergues del Camino de Santiago

Viana, Navarra – Camino de Santiago

Viana es una localidad situada en el ángulo suroccidental de Navarra, a 79 Km. de Pamplona y última localidad del Camino de Santiago Francés a su paso por Navarra,  muy cercana ya a la importante localidad de Logroño, capital de La Rioja.

Su importancia jacobea queda de manifiesto en su mismo nombre, que deriva de camino —ví—-, ya que los peregrinos pasaban por aquí antes incluso de su fundación tras dejar atrás la hoya de Cornava, los hospitales de San Bartolomé y San Julián —ambos desaparecidos— y la llanura de La Alberguería, llamada así porque existió en dicho término una ermita-albergue dedicada a Santa María.

Tras la fundación de Viana, los peregrinos subían a la villa a realizar compras, hospedarse en sus mesones o recibir atención en su hospital dedicado a Santa Catalina.

Distancia a Santiago: 622 km.

Albergues de peregrinos y otros alojamientos en Viana:


Albergues de peregrinos en Viana

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Viana Camino Francés
Etapa de Los Arcos a Logroño

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Iglesia de Santa María de Viana

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Peregrinos llegando a Viana

Más datos y un poco de historia…

A partir del siglo I el territorio vianés se romanizó intensamente gracias al reparto de tierras a los veteranos de las campañas militares del ejército romano y a algunos colonos.

Estas villas se asentaron en suelos muy fértiles, cerca de riachuelos y del río Ebro, y cerca de vías de comunicación, como la calzada Pompaelo – Vareia y Valle del Ebro.

Pero fue el rey navarro Sancho VII «El Fuerte» en 1219 quien para asegurar la frontera de la Sonsierra del Antiguo Reino de Navarra, decidió crear una fortaleza que defendiera sus posesiones frente al Reino de Castilla.

Asimismo, convenía abrir una ruta comercial y tener un enclave en el Camino de Santiago hacia Compostela.

Pero la nueva población, fortificada por murallas, cuatro portales, dos iglesias-fuertes y un castillo, necesitaba gente que la mantuviera en época de paz y la defendiera en época de guerra. Por ello le concedió a la nueva villa el Fuero del «Privilegio del Águila» para incentivar y congregar en ella a los vecinos de las aldeas circundantes.

El Camino Francés o de Santiago, cambia por entonces de trazado para pasar ahora por la nueva villa.

Los peregrinos disponían de numerosos hospitales donde cobijarse, alimentarse y poder descansar: San Julián, La Alberguería (a los pies de la villa), Santa Catalina, Nuestra Señora de Gracia (dentro de la villa) y en dirección a Logroño los frailes benedictinos y judíos de Torreviento y a los Trinitarios y Encomidenda de Roncesvalles en Cuevas.

Casco antiguo de Viana

Una de las mayores glorias históricas para la villa fue la institución del Principado de Viana por Carlos III «el Noble», para su nieto Carlos, hijo de Blanca de Navarra y de Juan II de Aragón, nacido en 1421 en Peñafiel, mediante un documento fechado en Tudela el 20 de enero de 1423.

Comprendía una serie de villas, castillos y rentas para honor y digno mantenimiento del heredero del Reino.

El título de Príncipe de Viana lo llevaron los primogénitos de los reyes navarros.

En 1507 en plena guerra entre el conde de Lerín y don Juan de Labrit, muere en Viana en una emboscada César Borgia, hijo del papa Alejando VI, cardenal, príncipe renacentista y Generalísimo de los ejércitos de Navarra y Pontificios, quien inspiró a Maquiavelo para redactar «El Príncipe».

Una lápida de mármol situada frente a la iglesia de Santa María nos recuerda su muerte el 11 de marzo.

Entre los siglos XVI y XVII, Viana vive una época de florecimiento y prosperidad económica, gracias en parte a la buena agricultura y las grandes producciones de vino. Dicha prosperidad se refleja en la construcción de numerosos edificios civiles y religiosos de estilo renacentista y barroco.

Resurgen las clases nobles, cuyos hijos medianos y pequeños debido al sistema de mayorazgo, desempeñan altos e importantes puestos como militares o religiosos en la Corte y en Ultramar. Se adornan las fachadas con imponentes escudos heráldicos y se realizan importantes reformas de ampliación en ambas parroquias.

Las tropas de Napoleón tomaron la ciudad instalando su cuartel general en la estratégica iglesia de San Pedro. La ciudad sufrió los desmanes de las tropas francesas, que obligaron a los vecinos a entregar gran cantidad de víveres y sumas de dinero, pero también los propios de guerrilleros locales como Juan Hernández «el Pelao» o «El Tuerto» quien debido a sus fechorías fue declarado por el Ayuntamiento como «monstruo de la Humanidad».

Las Guerras Carlistas (1832-1839) y (1872-1875) hacen del siglo XIX un siglo fatal para Viana, al encontrarse en medio del foco carlista de Estella y el liberal de Logroño.

La ciudad sufre las embestidas de ambos bandos, se confisca la orfebrería y plata de las iglesias para comprar alimentos para la guarnición establecida, se bombardea la ciudad, se destruyen las vidrieras de los templos y se daña definitivamente la iglesia-fuerte de San Pedro que se derrumbaría unos años más tarde.

A principio del siglo XX la filoxera dificultó la recuperación económica. La guerra civil y la fuerte emigración a las grandes ciudades hace mermar la población.

En 1964 el Programa de Promoción industrial de Navarra, facilita la instalación de numerosas empresas.

Más información en la web del Ayuntamiento de Viana

Cómo llegar a Viana


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