Hay ciudades del Camino Francés que se sienten como una frontera invisible: antes de entrar, vienes en modo ruta; al cruzar el casco histórico, vuelves a sentirte viajero. Burgos es una de esas. Y si hay un lugar donde esa mezcla se vive a diario es en el albergue municipal de peregrinos, la conocida Casa de los Cubos, en la calle Fernán González.
Allí el saludo de “¡Buen Camino!” se repite tantas veces que acaba pareciendo un idioma propio. Y lo curioso es que, en Burgos, ese saludo es literalmente internacional: según los datos que maneja la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, el 82% de los usuarios que se alojan en la Casa de los Cubos son extranjeros, ocho de cada diez peregrinos que paran en la capital burgalesa.
Las cifras de 2025: un pequeño descenso… con el tirón intacto
El albergue cerró 2025 con 19.840 estancias, 714 menos que en 2024 (cuando pernoctaron 20.554 personas). No es una caída dramática, pero sí lo bastante clara como para que en el propio albergue se note: la primavera tiró fuerte, pero el verano no terminó de empujar como otros años.
En esos 19.840 registros, más de 16.318 llegaron desde fuera de España, con Italia, Corea del Sur, Francia, Estados Unidos y Alemania como nacionalidades más frecuentes, por ese orden. Lo interesante no es solo el ranking; es la foto de conjunto: Burgos sigue siendo una parada “mundial” en el Camino.
Por qué Burgos atrae tanto (y por qué el municipal sigue siendo opción)
La Casa de los Cubos no compite sola. Burgos tiene más albergues y, por supuesto, hoteles y apartamentos turísticos. Aun así, el municipal mantiene su papel: una puerta abierta todos los días del año y una sensación de “refugio” que en una ciudad grande se agradece el doble.
Su capacidad máxima ronda las 120 plazas, y eso explica un patrón habitual: en mayo y septiembre es relativamente normal moverse cerca del centenar diario de alojados, mientras que en los meses fríos el albergue puede pasar de estar animado a parecer casi un escenario íntimo.
Verano, calor, incendios… y ese bajón que luego no se recupera
En 2025 la temporada alta empezó, como suele ocurrir, con la primavera: abril, mayo y junio fueron meses fuertes. Pero el verano fue otra historia. Desde el albergue apuntan a dos factores que ya no sorprenden a nadie: olas de calor e incendios en distintas zonas, que cambian planes sobre la marcha y empujan a algunos peregrinos a retrasar fechas o a escoger alternativas.
Luego, septiembre y octubre volvieron a respirar bien. Es la película típica del Camino en estos años: el “hombro” de temporada (primavera y otoño) se está volviendo cada vez más atractivo, sobre todo para quien quiere caminar sin el desgaste del calor extremo.
El invierno según Burgos: cinco peregrinos, una puerta entreabierta y una ciudad gótica
Y entonces llega enero. La niebla se come la silueta de la Catedral, las farolas se reflejan en el adoquín húmedo, y la ciudad parece una escena de novela. En ese Burgos de madrugada, con sensación térmica bajo cero, el albergue municipal abre su puerta y dentro se calientan manos alrededor de un café. Esa fue la imagen que dejó un reportaje invernal en la Casa de los Cubos: una voluntaria atendiendo con la misma energía de agosto… pero con apenas cinco personas alojadas aquella noche (dos coreanos, una japonesa, un ucraniano y un español).
El protagonista era Leo, un joven de Barcelona que caminaba en solitario buscando silencio, reflexión y un reto personal. Contaba algo que cualquiera que haya hecho el Camino en temporada baja entiende al instante: el frío se soporta; lo que desespera de verdad es llegar a un pueblo y encontrarte albergues y bares cerrados, sin cena ni cama. Y aun así, en esa dureza, él encontraba belleza: “el Camino con nieve es muy bonito”.
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Este contraste es importante: Burgos, incluso en invierno, mantiene una “luz encendida” para el peregrino. No solo por infraestructura, también por hospitalidad. En diciembre de 2025 pasaron 229 personas, con 11 peregrinos en Nochebuena y 15 en Nochevieja, dos días en los que los voluntarios invitan a cenar a quienes llegan. Son detalles que explican por qué, cuando el Camino se pone serio, un albergue municipal bien gestionado vale oro.
Consejos prácticos si vas a parar en Burgos (sea cual sea tu época)
Lo mejor de Burgos es que te permite elegir: puedes parar a visitar, puedes “hacer ciudad”, o puedes dormir y salir al día siguiente con calma. Lo importante es que no te pille desprevenido.
- Si vas en mayo, septiembre o puentes: Burgos puede llenarse. Plantéate llegar con margen de tarde y lleva un plan B de alojamiento en la ciudad.
- Si caminas en verano: vigila el calor. Burgos invita a alargar la tarde, pero el cuerpo manda: hidrátate, come bien y no te confíes con las horas.
- Si caminas en invierno: lo crítico no es solo el frío: es la logística. Revisa qué pueblos tienen servicios abiertos en tu próxima etapa y evita terminar el día “a la aventura”.
- Si tu Camino es largo: se nota mucho en el perfil internacional. Desde el albergue destacan que estadounidenses y coreanos suelen hacer recorridos largos (Roncesvalles o Somport), mientras que otros perfiles parten más el Camino en varios periodos.
Para quien esté preparando la entrada a la ciudad en ruta, aquí tienes la etapa relacionada: Etapa San Juan de Ortega → Burgos. Y si quieres la ficha completa del albergue municipal: Albergue municipal de peregrinos de Burgos (Casa de los Cubos).
FAQs – Preguntas frecuentes sobre el albergue municipal de Burgos y el invierno en el Camino
¿Qué porcentaje de extranjeros se alojan en el albergue municipal de Burgos?
¿Cuántas estancias registró la Casa de los Cubos en 2025?
¿Qué nacionalidades fueron más frecuentes en 2025?
¿Cuántas plazas tiene el albergue municipal de Burgos?
¿Cuándo empieza la temporada alta en el albergue municipal de Burgos?
¿Por qué cayó la cifra de pernoctas en verano de 2025?
¿Cuánta gente pasó por el albergue en diciembre de 2025?
¿Qué ocurre en Nochebuena y Nochevieja en el albergue municipal?
¿Hay peregrinos en Burgos en pleno invierno?
¿Qué es lo más difícil de hacer el Camino en invierno?
¿Qué consejo básico darías para el Camino Francés en invierno?
¿Por qué Burgos es una parada tan importante en el Camino Francés?


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