Catedral de Sevilla, punto de inicio de la Vía de la Plata :: Guía del Camino de Santiago

Vía de la Plata

La Vía de la Plata, también conocida como Ruta de la Plata o Camino Vía de la Plata, es el itinerario jacobeo que atraviesa la Península Ibérica de sur a norte.

Sevilla es el punto de partida de esta Ruta Jacobea que, siguiendo las antiguas calzadas romanas, atraviesa Extremadura y Castilla y León antes de llegar a Galicia. Es en Astorga donde la Vía de la Plata se une tradicionalmente al Camino Francés para llegar a Santiago de Compostela.

Pero también la Vía de la Plata ofrece otra opción: dirigirse a Puebla de Sanabria y realizar el Camino Sanabrés.

El peregrino comienza en Sevilla, punto de inicio más popular entre los caminantes, para proseguir por tierras andaluzas, atravesando localidades como Castilblanco de los Arroyos o Almadén de la Plata, y extremeñas, con Zafra, Mérida y Cáceres como máximos exponentes.

En Castilla y León, concretamente al llegar a Granja de Moreruela (Zamora), es donde el peregrino debe decidir si continuar el trazado romano original hasta Astorga o tomar el desvío sanabrés. Este último continúa de Granja de Moreruela hacia Tábara, Santa Marta de Tera, Mombuey y Puebla de Sanabria, tomando así la ruta que entra en Galicia por la provincia de Ourense.

A este Camino de Santiago llega la otra gran Ruta Jacobea del sur peninsular: el Camino Mozárabe. Con puntos de partida en Almería, Córdoba, Jaén, Granada o Málaga, el Mozárabe se une a la Vía de la Plata al llegar a Mérida.

Mapa completo del Camino de Santiago por la Vía de la Plata

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Etapas del Camino de Santiago por la Vía de la Plata

  • Etapa 1: Sevilla – Guillena (22,8 km.)
  • Etapa 2: Guillena – Castilblanco de los Arroyos (18,2 km.)
  • Etapa 3: Castilblanco de los Arroyos – Almadén de la Plata (28,8 km.)
  • Etapa 4: Almadén de la Plata – Monesterio (34,4 km.)
  • Etapa 5: Monesterio – Fuente de Cantos (21,2 km.)
  • Etapa 6: Fuente de Cantos – Zafra (24,6 km.)
  • Etapa 7: Zafra – Villafranca de los Barros (19,2 km.)
  • Etapa 8: Villafranca de los Barros – Torremejía (27,7 km.)
  • Etapa 9: Torremejía – Mérida (16 km.)
  • Etapa 10: Mérida – Alcuéscar (36,4 km.)
  • Etapa 11: Alcuéscar – Cáceres. (38,2 km.)
  • Etapa 12: Cáceres – Embalse de Alcántara (33,2 km.)
  • Etapa 13: Embalse de Alcántara – Grimaldo (20 km.)
  • Etapa 14: Grimaldo – Cáparra (29,5 km.)
  • Etapa 15: Cáparra – Baños de Montemayor (28,5 km.)
  • Etapa 16: Baños de Montemayor – Fuenterroble de Salvatierra (32,9 km.)
  • Etapa 17: Fuenterroble de Salvatierra – San Pedro de Rozados (28,6 km.)
  • Etapa 18: San pedro de Rozados – Salamanca (23 km.)
  • Etapa 19: Salamanca – El Cubo del Vino (36 km.)
  • Etapa 20: El cubo del Vino – Zamora (31,8 km.)
  • Etapa 21: Zamora – Montamarta (18,6 km.)
  • Etapa 22: Montamarta – Granja de Moreruela (22,9 km.)
  • Etapa 23: Granja de Moreruela – Benavente (27,2 km.)
  • Etapa 24: Benavente – Alija del Infantado (21,9 km.)
  • Etapa 25: Alija del Infantado – La Bañeza (22,1 km.)
  • Etapa 26: La Bañeza – Astorga (24,5 km.)

A partir de Astorga, continúa por el Camino Francés:

Albergues y otros alojamientos en la Vía de la Plata

Menos popular y dotado de menos servicios que otros caminos jacobeos como el Camino Francés o el Camino del Norte, la Vía de la Plata es un trazado bien señalizado y con un número de alojamientos aceptable.

Puedes ver la lista completa en esta otra página.


Restos de la antigua calzada romana en la Vía de la Plata :: Guía del Camino de Santiago
Restos de la antigua calzada romana origen de la Vía de la Plata

Un poco de historia del Camino de Santiago por la Vía de la Plata

A día de hoy se desconoce la procedencia del nombre de la Vía o Ruta de la Plata, pero según lo escrito por José Manuel Roldán Hervás en su libro «Iter Ab Emerita Asturicam, El Camino de la Plata», se considera que podría derivarse de la palabra árabe “balata” que significa enlosar y que partiendo de este extraño vocablo árabe nació la aproximación castellana que más se parecía a este sonido, que era “plata”. Todavía hoy en Siria se conoce por este nombre a los caminos enlosados con piedras grandes e irregulares.

Aunque se tiene constancia del origen de este Camino por los primeros pobladores de la Península (tartesios, fenicios, griegos, etc.), las primeras noticias documentadas como calzada datan del 139 a.C. cuando el cónsul Quinto Servilio Caepio funda el campamento de Castra Servilia, a pocos kilómetros del actual Cáceres. Del esplendor romano aún perduran múltiples vestigios: tramos de calzada, puentes, miliarios, teatros, arcos, etc., que han sido constantemente reutilizados hasta la actualidad.

Este es, por tanto, un Camino con historia desde la época romana. La Vía de la Plata terminó siendo una calzada empleada por el antiguo imperio romano para atravesar el oeste de Hispania desde Mérida (Augusta Emérita) hasta Astorga (Arturica Augusta).

Convertida en principal eje de comunicación del occidente peninsular, la Vía de la Plata se transformó a lo largo de la baja Edad Media en la ruta de peregrinación hasta los restos del Apóstol desde el sur hasta Santiago de Compostela.

Tras la reconquista de los territorios del sur, la Ruta de la Plata  se fue prolongando de una forma un tanto artifical hasta llegar a uno de los puntos más importantes del sur de la península, Sevilla, aunque ya antes había sido utilizada esta vertiente para comunicar Andalucía con el norte.

El saqueo que Almanzor realizó en el siglo X en Santiago, de donde se llevó las campanas de la Catedral obligando a prisioneros cristianos a trasladarlas a hombros hasta Córdoba, supuso la primera afluencia masiva en este recorrido. Aunque fue precisamente la devolución de las mismas campanas a través de esta Vía tras la reconquista de Al Ándalus lo que sentó las bases de las peregrinaciones desde Andalucía y Mérida hacia el norte peninsular.

En su peregrinaje hacia Santiago los caminantes debían de tomar la decisión de continuar por el trazado del Camino Francés una vez alcanzado Astorga o bien desviarse antes, en Puebla de Sanabria y acortar el tramo restante del Camino de Santiago. Este ramal es el que pasó a ser conocido como el Camino Sanabrés.

Hoy en día es una ruta con gran una gran riqueza en cultura, turismo, arquitectura y, tal y como lo relatan los peregrinos, es una experiencia muy enriquecedora espiritual y socialmente.

Mojón de señalización de la Vía de la Plata :: Guía del Camino de Santiago
Mojón de granito de señalización de la Vía de la Plata

Otros datos de interés sobre la Vía de la Plata

Longitud y equipamientos

La Vía de la Plata es uno de los Caminos de Santiago más largos de los que atraviesan la Península Ibérica, pues recorre cerca de 1.000 kilómetros desde Sevilla a Santiago por Astorga.

Todo el trazado está bien señalizado, con numerosas flechas amarillas que nos ayudarán a no perder la ruta en las infinitas dehesas andaluzas y extremeñas.

Además de las flechas amarillas típicas del Camino de Santiago, la Vía de la Plata cuenta con una señalización complementaria. Se trata de unos bloques de granito con azulejos de colores. Por supuesto, nosotros debemos seguir siempre el que contenga el color amarillo.

Calor en el Camino

El mayor enemigo del peregrino al recorrer la Vía de la Plata es el calor. Las temperaturas suelen ser altas en los territorios que atraviesa, llevando en los últimos años a algunos peregrinos a sufrir golpes de calor y tener problemas de hidratación. Por eso, lo más recomendable es evitar hacer la Vía de la Plata en los meses más calurosos del año como julio, agosto y septiembre.

Marzo, abril, mayo y octubre son los meses más recomendables para recorrer la Vía de la Plata. Serán también los que registren un mayor número de peregrinos, especialmente extranjeros.

Patrimonio histórico y cultural

Cargada de naturaleza, paisajes sosegados y pequeños pueblos, la Vía de la Plata se extiende marcada por miliarios romanos, ciudades históricas y de animada vida. Además de Sevilla, esta ruta jacobea transcurre por lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, como son Mérida, Cáceres o Salamanca. Se trata de una gran oportunidad para que el peregrino descubra espacios tan espectaculares como las ruinas de Augusta Emérita o el teatro romano de Mérida y disfrute del reconocido jamón ibérico.

A lo largo de la historia, este Camino fue utilizado para comerciar la plata que llegaba de América por barco hasta el puerto de Sevilla, actividad que le puso el nombre que hoy en día conocemos. De hecho, así se denomina también en la actualidad a la carretera de origen romano que pasa por Mérida, Salamanca y Astorga e incluso al recorrido completo por autovía entre Sevilla y León.

 

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