Markina -Xemein es de esos lugares donde el Camino del Norte enseña su cara más auténtica: menos focos, menos ruido… y un albergue que marca la vida diaria de la villa tanto como la lluvia o el río Artibai.
Esta temporada, sin embargo, algo ha cambiado. Las pernoctaciones en el albergue de peregrinos del Convento del Carmen han caído un 14% respecto al año anterior, según los datos de la Agrupación de Hospitaleros Voluntarios que gestiona este y otros albergues en Vizcaya. No es un desplome dramático, pero sí una señal de cómo está evolucionando el Camino del Norte, quién lo camina y qué busca la gente cuando decide venir hasta aquí.
Más que un problema, puede ser una oportunidad: para repensar el modelo, para mimar al peregrino que sigue eligiendo esta ruta “menos conocida”, y para que Markina siga siendo una parada que se recuerda con cariño cuando, ya en Santiago, uno repasa mentalmente las etapas.
Markina en el Camino del Norte: una parada entre montaña, historia y silencio
Markina -Xemein es el final “lógico” de la etapa Deba – Markina y el punto de partida hacia Gernika en muchas guías del Camino del Norte. La llegada suele hacerse tras una jornada montañosa, solitaria, de caseríos dispersos y pistas entre bosques que dejan claro que este Camino no tiene nada que ver con el Francés.
Al día siguiente, la etapa Markina – Gernika mantiene ese tono exigente: perfil rompepiernas, desniveles frecuentes y un punto muy simbólico para el peregrino, la colegiata de Zenarruza, hoy monasterio cisterciense y bien Patrimonio de la Humanidad vinculado a los Caminos de Santiago.
La villa en sí conserva un casco histórico de trazado medieval, organizado en tres calles longitudinales (Guen Kalea, Erdiko Kalea y Okerra) atravesadas por Zear Kalea, y salpicado de casas torre y palacios que recuerdan su pasado señorial: la torre Barroeta, el palacio Patrokua, el palacio Mugartegi (hoy ayuntamiento)… Un pequeño “manual” de historia vasca a cielo abierto.
En medio de todo ese patrimonio se integra el Convento del Carmen, un conjunto barroco del siglo XVIII que hoy, además de iglesia y comunidad religiosa, acoge el albergue de peregrinos de Markina.
El albergue de peregrinos de Markina: un convento abierto al Camino
El albergue de peregrinos de Markina se ubica en la parte trasera del Convento del Carmen, junto al ayuntamiento, con acceso por la calle del Carmen / plaza Karmengo. Es propiedad de los Padres Carmelitas y está atendido por la Agrupación de Hospitaleros Voluntarios del Camino de Santiago para Bizkaia (HOSVOBI).
Algunos datos clave del albergue, según las fuentes más recientes de la propia Agrupación y guías especializadas:
- En torno a 40 plazas en literas, distribuidas en varias habitaciones.
- Gestión íntegramente a cargo de hospitaleros voluntarios, antiguos peregrinos que dedican 15 días de sus vacaciones a acoger a quien llega.
- Apertura estacional: de aproximadamente principios de abril a mediados de octubre (en 2025, del 1 de abril al 15 de octubre, según HOSVOBI).
- Espacios diferenciados como “habitación para roncadores” y una habitación para peregrino con mascota, algo poco habitual y muy valorado.
- Uso exclusivo para peregrinos con credencial; el resto de viajeros tiene que optar por alojamientos privados.
Quien quiera afinar detalles de servicios, temporada, contacto o precios puede apoyarse en la ficha del albergue de peregrinos de Markina -Xemein – Convento del Carmen en esta web, donde se va actualizando la información: → https://www.alberguescaminosantiago.com/camino-del-norte/albergue-peregrinos-markina/
Una caída del 14% en las pernoctaciones: qué dicen los números
Según los datos difundidos por la Agrupación de Hospitaleros Voluntarios y recogidos por la prensa local, los albergues gestionados en Vizcayaa —entre ellos el de Markina -Xemein— registraron entre abril y octubre de 2025 un total de 6.154 peregrinos, frente a los 7.165 del año anterior. Es decir, alrededor de un 14% menos de pernoctaciones que en la temporada 2024.
En 2022 y 2023 las cifras se situaron en 6.238 y 6.669 personas, respectivamente, de modo que 2024 fue un año récord y 2025 supone un cierto “enfriamiento” dentro de una tendencia general todavía alta.
Por meses, el patrón sigue siendo el clásico del Camino del Norte:
- Junio rondó los 800 caminantes.
- Julio se acercó al millar.
- Agosto superó los 1.300 peregrinos.
- Tanto mayo como septiembre rebasaron también el umbral de los 1.000.
Es decir, sigue habiendo una temporada alta muy marcada y unos hombros de temporada (primavera y comienzos de otoño) con bastante movimiento, aunque algo por debajo del año récord anterior.
Un Camino cada vez más internacional… y más diverso
La estadística que más llama la atención no es tanto la caída del 14% como el perfil de quienes duermen en Markina y en los otros albergues de la red. La mayoría clara son ya peregrinos extranjeros, algo que quien haya pasado una tarde en el albergue del Carmen habrá percibido a simple vista.
Por países, encabeza Francia, seguida de Alemania, Italia y Estados Unidos. A continuación aparecen Países Bajos e Irlanda. Entre los españoles, destacan los catalanes —el grupo autonómico más numeroso— y, a bastante distancia, madrileños y valencianos. Del resto del País Vasco pasan relativamente pocos: apenas un centenar de vascos en toda la temporada.
También cambia la edad media. El tramo de 21 a 30 años supera los 1.400 peregrinos, mientras que la franja de 61 a 70 roza los 1.130 caminantes. Es decir: mucho joven que viene buscando aventura y naturaleza… y mucha gente mayor que, con tiempo y ganas, se lanza a por esta ruta exigente del norte.
En cuanto al género, la presencia femenina sigue creciendo: unas 2.700 mujeres frente a unos 3.400 hombres, lo que sitúa a las peregrinas en torno al 44% del total, consolidando la tendencia de los últimos años en casi todos los Caminos.
Y en lo que respecta al “cómo”, prácticamente nada se mueve: la inmensa mayoría sigue haciendo el Camino a pie; sólo alrededor de un 3% lo recorre en bicicleta.
Motivaciones cambiantes: entre la espiritualidad y el “turismo barato”
Los hospitaleros de Vizcaya insisten en que aún quedan peregrinos que hacen el Camino movidos por la fe o por una promesa, pero reconocen que los motivos son cada vez más variados:
- Búsqueda personal o necesidad de “parar” la vida.
- Aventura y reto físico.
- Interés por la cultura vasca, la gastronomía, los paisajes de costa e interior.
- Ganas de hacer un viaje relativamente económico, con servicios básicos resueltos y una logística sencilla.
En las propias palabras de la asociación, hay quienes se acercan al Camino del Norte también por “unas vacaciones baratas”, con un turismo cómodo y sin grandes complicaciones. Esa mezcla obliga a ajustar expectativas: el mismo dormitorio puede mezclar a alguien que viene de retiro personal con un grupo de veinteañeros que entienden el Camino casi como un Interrail a pie.
Ahí entra en juego el papel de los hospitaleros voluntarios, que desde Markina y el resto de albergues intentan mantener el equilibrio: explicar reglas básicas de convivencia, cuidar el silencio nocturno, poner el foco en el respeto al entorno y a las personas… y, cuando hace falta, recordar que el Camino es algo más que una noche barata de alojamiento.
¿Menos peregrinos en Markina significa más riesgo para el albergue?
Que haya un 14% menos de pernoctaciones no implica que el albergue esté “en peligro”, pero sí abre algunas preguntas:
- ¿Seguirá creciendo la elección de otras rutas como el Portugués o el Francés en detrimento del Norte?
- ¿Pesan las etapas duras y la fuerte orografía a la hora de elegir camino?
- ¿Está influyendo el auge de alojamientos privados y reservas online frente a los albergues tradicionales?
De momento, lo que sí significa para el peregrino es algo simple:
- Más facilidad para encontrar cama en temporada alta.
- Un ambiente algo menos masificado y más íntimo.
- Más tiempo de conversación con hospitaleros y otros caminantes.
Y para el pueblo de Markina, un recordatorio de que buena parte de su economía y de su vida diaria pasa todavía por ese goteo constante de mochilas, bastones y credenciales que cruzan la plaza camino de Zenarruza y Gernika.
Qué ver en Markina -Xemein y alrededores del Camino del Norte
Si pernoctas en el albergue de Markina, merece la pena dedicar un par de horas a la villa y su entorno. Algunas ideas rápidas para ese paseo de tarde:
- Casco histórico medieval (Guen Kalea, Erdiko Kalea, Okerra y Zear Kalea), con casas señoriales y restos del trazado amurallado.
- Convento e iglesia del Carmen, con sus retablos barrocos, justo donde se encuentra el albergue.
- Torre Barroeta y otras casas torre y palacios (Mugartegi, Ansotegi, Patrokua…), que hablan del pasado noble y de la función defensiva de la villa.
- Paseo junto al río Artibai, perfecto para estirar las piernas después de la etapa o antes de cenar.
- Excursión corta (ya en la etapa siguiente) hacia Ziortza-Bolibar y la colegiata de Zenarruza, subiendo por la antigua calzada medieval: uno de los tramos más icónicos del Camino del Norte.
Si quieres encajar Markina en tu planificación general, puedes apoyarte en la guía completa del Camino del Norte y en las etapas del Camino del Norte de AlberguesCaminoSantiago.com, así como en la página de resumen de contenidos y enlaces a albergues y etapas:
→ https://www.alberguescaminosantiago.com/resumen-contenidos-caminos-etapas-y-albergues/ (Camino de Santiago)
FAQs —Preguntas frecuentes sobre el albergue de peregrinos de Markina y el Camino del Norte
¿Dónde está exactamente el albergue de peregrinos de Markina -Xemein?
¿Quién gestiona el albergue de Markina?
Qué ambiente me voy a encontrar en el albergue?
¿Cuántas plazas tiene el albergue?
¿En qué fechas abre?
¿Es necesario reservar cama en el albergue de Markina?
¿Qué significa que las pernoctaciones han caído un 14%? ¿Me afecta como peregrino?
¿Qué perfil de peregrinos duerme en Markina ahora mismo?
¿Qué motiva hoy a la gente a hacer el Camino del Norte?
¿Cómo es la etapa de Markina a Gernika y qué debo tener en cuenta?
¿Qué puedo ver en Markina -Xemein si solo tengo una tarde?
¿Dónde puedo ampliar información sobre albergues y etapas del Camino del Norte, incluida Markina?


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