Lisboa tiene algo que engancha a quien disfruta caminando. Sales a dar una vuelta por sus calles de azulejos, descubres una plaza que no esperabas y, cuando te das cuenta, estás subiendo otra cuesta porque alguien te ha dicho que desde arriba hay un mirador precioso. Y casi siempre tenía razón.
La capital portuguesa invita a perderse entre callejuelas, tranvías, fachadas antiguas y vistas sobre el Tajo. Pero sus famosas siete colinas también pueden pasar factura a las piernas. Si quieres conocerla sin acabar agotado, lo mejor es organizar los paseos por barrios y aprovechar el transporte público para salvar algunas subidas.
Para quienes preparan el Camino Portugués de Santiago desde Lisboa, dedicar uno o dos días a descubrir la ciudad antes de empezar a peregrinar puede ser una magnífica manera de comenzar el viaje. Eso sí, conviene reservar fuerzas: el Camino todavía está por delante.
Lisboa, una de las mejores ciudades del mundo para descubrir caminando
Lisboa ocupa el quinto puesto en el ranking Best 100 Walking Cities 2026, elaborado por GuruWalk a partir de la actividad y las valoraciones de viajeros que participan en visitas guiadas a pie.
La clasificación tiene en cuenta el volumen de participantes y su satisfacción con las experiencias. Por tanto, no significa que Lisboa sea la quinta ciudad más accesible o cómoda del planeta para caminar. De hecho, sus cuestas, escaleras y empedrados pueden resultar bastante exigentes.
Lo que sí tiene Lisboa es una extraordinaria concentración de lugares que merece la pena conocer a pie: desde las grandes plazas de Baixa hasta los callejones de Alfama, pasando por Chiado y los miradores que se asoman al río.
Si es tu primera visita, una posibilidad es apuntarte a un free tour Lisboa para orientarte y conocer la historia de sus barrios. Antes de elegirlo, comprueba el punto de encuentro, la duración y las pendientes del recorrido. Que una visita sea a pie no significa que tenga que resultar cómoda para todo el mundo. Recuerda también que este tipo de recorridos suele funcionar con aportaciones al guía, aunque no tengan un precio fijo de reserva.
Lisboa antes de comenzar el Camino Portugués
Lisboa no es únicamente una ciudad para visitar. También es uno de los grandes puntos históricos de partida del Camino Portugués hacia Santiago de Compostela.
El itinerario que sale de la capital portuguesa pertenece al Camino Portugués Central. Desde Lisboa continúa hacia Santarém, Tomar, Coimbra y Oporto antes de seguir hacia Galicia. Es una peregrinación considerablemente más larga que los recorridos habituales desde Oporto o Tui.
Conviene distinguirlo del Camino Portugués por la Costa, cuyo trazado conocido comienza en Oporto y sigue hacia el norte por el litoral atlántico. Quien parte de Lisboa puede recorrer el tramo inicial del Central y, al llegar a Oporto, optar por continuar por la Costa.
La Sé de Lisboa, su catedral, es uno de los lugares más simbólicos para quienes comienzan aquí la peregrinación. Acercarse a ella antes de salir permite entrar en ambiente jacobeo, aunque todavía no hayas dado el primer paso hacia Santiago.
Si vas a iniciar el Camino al día siguiente, no intentes recorrer toda Lisboa en una jornada. Es preferible conocer dos o tres barrios con tranquilidad, cenar temprano y dejar preparada la mochila.
Tres paseos por Lisboa para disfrutar sin agotar las piernas
Del castillo de São Jorge a Alfama y Praça do Comércio
Una buena forma de conocer la Lisboa más antigua es comenzar en la parte alta y descender hacia el río.
El autobús 737 permite acceder desde Praça da Figueira al entorno del castillo de São Jorge. Desde allí puedes visitar la fortaleza o comenzar a caminar hacia Portas do Sol, uno de los miradores más conocidos de Alfama.
Continúa hasta el mirador de Santa Luzia. Sus paneles de azulejos, las vistas sobre los tejados y el jardín invitan a detenerse un rato. Después, baja por las calles de Alfama hacia la Sé y termina en Praça do Comércio, una de las grandes plazas abiertas al Tajo.
Consejo: aunque predomina el descenso, encontrarás escaleras, callejuelas estrechas y pavimentos irregulares. No es un recorrido para hacerlo deprisa, especialmente con suelo mojado.
Chiado, Largo do Carmo y São Pedro de Alcântara
Chiado tiene otro ambiente. Aquí se mezclan librerías, cafeterías históricas, tiendas y calles por las que apetece pasear sin mirar demasiado el reloj.
Puedes comenzar en el barrio, acercarte a Largo do Carmo y contemplar las ruinas del antiguo convento. Desde allí, continúa hacia el entorno de Bairro Alto y el mirador de São Pedro de Alcântara.
Las vistas permiten reconocer la colina del castillo al otro lado de la ciudad. Es uno de esos lugares en los que merece la pena sentarse, descansar las piernas y dedicar unos minutos a mirar.
No te engañes: también hay cuestas en este recorrido. Si has pasado toda la mañana caminando, probablemente no necesites añadir otra subida importante por la tarde.
Una mañana tranquila en Graça
Graça conserva parte de ese ambiente de barrio que hace tan especial a Lisboa. Sus calles, plazas y miradores permiten disfrutar de otra perspectiva de la ciudad.
El histórico tranvía 28E atraviesa esta zona, aunque conviene comprobar su recorrido y funcionamiento antes de organizar la visita.
Una vez en el barrio, puedes acercarte al mirador de Graça, junto a la iglesia, para contemplar el castillo y el Tajo. Es un buen lugar para descansar a la sombra y decidir si quieres continuar explorando o regresar en transporte público.
Si vas a empezar el Camino Portugués al día siguiente, una mañana como esta puede ser suficiente. No necesitas encadenar miradores para disfrutar de Lisboa.
Cómo utilizar el transporte público para ahorrar cuestas
En Lisboa no hay ningún mérito especial en subir andando todas las colinas. Los tranvías, autobuses y elevadores forman parte de la ciudad y pueden ayudarte a organizar paseos mucho más cómodos.
- Tranvía 28E: recorre algunos de los barrios históricos más conocidos. Es también una atracción turística y puede ir bastante lleno.
- Autobús 737: resulta práctico para llegar desde Praça da Figueira al entorno del castillo y comenzar después un paseo cuesta abajo.
- Elevadores y ascensores: comunican distintos niveles de la ciudad, aunque algunos pueden sufrir cierres o interrupciones del servicio. Comprueba las alternativas antes de depender de ellos.
- Billete de 24 horas CARRIS/Metro: en 2026 cuesta 7,25 euros y puede compensar si tienes previsto utilizar varios transportes durante el día.
Consulta los horarios, recorridos y posibles incidencias en la web oficial de CARRIS. Lisboa cambia mucho según las obras, los servicios disponibles y la afluencia de visitantes.
Consejos para caminar por Lisboa sin acabar agotado
Si estás acostumbrado a caminar por el monte, quizá pienses que una jornada de turismo urbano no tiene demasiada dificultad. Lisboa puede hacerte cambiar de opinión.
- Lleva calzado cómodo y usado. La calçada portuguesa, ese pavimento tradicional de pequeñas piedras, puede resultar resbaladiza cuando llueve. Una suela con buen agarre ayuda bastante.
- Organiza los paseos por zonas. Intenta conocer un barrio y sus alrededores antes de desplazarte al siguiente. Cruzar la ciudad varias veces supone acumular cuestas innecesarias.
- Aprovecha las primeras horas. En los días de calor, caminar por la mañana resulta más agradable que encadenar subidas a pleno sol.
- Haz paradas de verdad. Sentarte a tomar un café o disfrutar de un mirador también forma parte de conocer la ciudad.
- No cargues con toda la mochila. Si estás alojado en Lisboa y todavía no has comenzado el Camino, deja el equipaje principal donde corresponda y sal a pasear con lo imprescindible.
Y si empiezas la peregrinación al día siguiente, tenlo especialmente presente: una caminata turística de muchas horas no es la mejor preparación para una primera etapa larga.
Dónde parar a tomar un café en Lisboa
Lisboa tiene una tradición de cafés que merece la pena disfrutar sin prisas.
En Chiado, A Brasileira es uno de los establecimientos históricos más conocidos de la ciudad, muy ligado a su vida literaria. Su terraza puede ser una parada agradable mientras recorres el barrio.
Si terminas el paseo junto al Tajo, Martinho da Arcada, en Praça do Comércio, ofrece otro escenario clásico para sentarte a descansar.
Son lugares históricos y turísticos, por lo que conviene consultar la carta y los precios antes de pedir. También encontrarás pequeñas cafeterías de barrio donde tomar una bica, como llaman en Lisboa a un café expreso.
FAQs — Preguntas frecuentes sobre Lisboa antes del Camino Portugués
Sí. Lisboa es uno de los puntos históricos de partida del Camino Portugués Central hacia Santiago de Compostela. Desde la capital portuguesa, el recorrido continúa hacia Santarém, Tomar, Coimbra y Oporto antes de dirigirse a Galicia. Es un itinerario largo que requiere bastante más tiempo que empezar desde Oporto o Tui, por lo que conviene planificar las etapas y los alojamientos con antelación.¿Puedo empezar el Camino Portugués desde Lisboa?
No exactamente. El Camino Portugués por la Costa tiene su punto de inicio habitual en Oporto. Si quieres comenzar a caminar desde Lisboa y después seguir por la costa atlántica, puedes recorrer primero el tramo del Camino Portugués Central hasta Oporto y enlazar allí con el itinerario costero. Es importante distinguir ambos trazados al consultar mapas, etapas y alojamientos.¿El Camino Portugués por la Costa empieza en Lisboa?
Con dos días puedes visitar varios de sus barrios más conocidos sin tener que encadenar demasiadas cuestas. Si solo dispones de una jornada antes de empezar el Camino, céntrate en una zona, como Alfama y la Sé, y reserva tiempo para descansar. Es preferible disfrutar de unos pocos lugares que terminar la visita con las piernas agotadas.¿Cuántos días necesito para conocer Lisboa caminando?
Depende de tu condición física, del calor y del recorrido que elijas. Algunas calles tienen pendientes pronunciadas, escaleras y empedrados que pueden resultar incómodos, sobre todo cuando llueve. No necesitas subir todas las colinas a pie: puedes utilizar autobuses, tranvías y otros transportes para alcanzar los barrios altos y hacer después recorridos descendentes.¿Es muy difícil caminar por las colinas de Lisboa?
La Sé de Lisboa tiene un significado especial por su relación con el inicio del Camino Portugués. También merece la pena recorrer Alfama, contemplar las vistas desde Santa Luzia o Portas do Sol y acercarse a Praça do Comércio. Si tienes más tiempo, puedes dedicar otro paseo a Chiado y sus alrededores. Lo importante es ajustar las visitas a las fuerzas que quieras reservar para la peregrinación.¿Qué visitar en Lisboa antes de empezar a peregrinar?
Lisboa también merece caminarse sin prisa
Quien empieza el Camino de Santiago en Lisboa tiene por delante muchos kilómetros, pueblos y encuentros. Merece la pena disfrutar de la ciudad antes de ponerse en marcha, aunque solo sea durante unas horas.
Pasear por Alfama, detenerse ante una fachada de azulejos o sentarse a mirar el Tajo puede ser una buena manera de empezar a cambiar de ritmo. Porque una de las cosas que enseña el Camino, incluso antes de comenzarlo, es que no hace falta llegar deprisa a todas partes.
Y cuando llegue el momento de salir de Lisboa rumbo a Santiago, que las piernas estén descansadas. Ya habrá tiempo para gastar las suelas.


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