El Año Jacobeo lleva al albergue de Burgos a batir todos los récords históricos

La estadística del primer trimestre del año es un 60% superior a la de 2009, cuando la inauguración de la Casa del Cubo ya había multiplicado la afluencia de peregrinos, y todavía falta la ‘avalancha’ que se espera para el verano

Miércoles, 19 horas. Albergue de la Casa del Cubo. Estamos a principios abril, no ha quedado mala tarde pero tampoco es espléndida y acaba de pasar la Semana Santa. Pese a todo, el trajín de sandalias, termos, postales, cafés y meriendas que se vive en la sala de uso común parece más propio del mes de junio.

Un grupo de peregrinos lee, escribe, come y se relaja en la sala común de la Casa del Cubo, una instalación «de lujo» a juicio de sus usuarios.El Año Santo Jacobeo está batiendo todos los récords de afluencia de peregrinos a la capital burgalesa y la mejor forma de medirla es la estadística de usuarios en la instalación municipal que gestiona la Asociación de Amigos del Camino de Santiago. Según sus datos, durante el primer trimestre del año las cifras son un 60% superiores a las del mismo periodo del año pasado. Entre enero y marzo de 2009 se habían registrado 1.003 pernoctaciones y en el mismo periodo del presente ejercicio el dato se dispara hasta las 1.609. Cada uno de los tres meses ha batido el récord histórico del albergue desde que existen estadísticas mensuales (comenzaron a elaborarse en 1999) y todo hace prever que la tendencia irá en aumento porque falta la temida ‘avalancha’ del verano.

Desde que abrió la Casa del Cubo en verano de 2008 las pernoctaciones no han dejado de incrementarse, entre otros factores por el crecimiento en la propia capacidad de acogida del edificio, que cuenta con 150 camas. Pero también por la ‘onda expansiva’ del Jacobeo 2010, según interpreta Jesús Aguirre, presidente de la asociación burgalesa.
«Precisamente para evitar las aglomeraciones propias de un Año Jubilar», explica, «muchos peregrinos decidieron emprender el Camino unos meses antes y otros tantos lo harán unos meses después». Ciertamente, más de uno pensará «mejor lo dejamos para el año que viene» cuando alguien le proponga realizar la ruta a corto plazo. Quizás fuera del jubileo se pierda la magia de tan señalada fecha, pero el Camino proporciona las mismas satisfacciones y se evitan problemas de masificación.

Aunque sin duda la cresta de la ola compostelana aún está por llegar. Será en los meses veraniegos, como siempre, cuando se dispare la afluencia de caminantes y ciclistas no solo al albergue municipal sino a hoteles, hostales, pensiones o a los otros dos albergues de la ciudad, de la Divina Pastora y el de la Casa de Emaús.

Por ello la asociación jacobea ha realizado los trámites necesarios para preverlo y ha solicitado el ya tradicional permiso al servicio municipal de Deportes (con quien mantiene una efectiva y estrecha colaboración) para utilizar el polideportivo de San Amaro. Allí, con colchonetas sobre el suelo, dormirán quienes no tengan sitio en los albergues.

Mientras el albergue estuvo en El Parral las escenas de traslado a San Amaro eran más que habituales y ahora no lo serán tanto pero a buen seguro que durante unos cuantos días del verano tendrá que alojar a los peregrinos en lugar de competiciones deportivas.

Un completo programa.

En torno al Año Santo, los Amigos del Camino han preparado un programa de actividades con varias citas en los próximos meses. En primer lugar, la asociación continúa con las charlas escolares en distintos centros educativos que permiten divulgar el espíritu compostelano entre niños y jóvenes. Además, barajan un ciclo de eventos musicales en las iglesias del Camino entre mayo y septiembre que deberá contar con la colaboración de las parroquias y que llevaría piezas religiosas y también clásicas al interior de los templos de la ciudad.

Otra de las estrellas del año será un curso de verano de la Universidad de Burgos titulado ‘El Camino de Santiago, Historia y Patrimonio’ que por primera vez organiza y patrocina la Asociación de Amigos del Camino. Tendrá lugar entre el 19 y el 23 de julio y cuenta con la colaboración de la Universidad de León.

La guinda al pastel la pondrá la celebración religiosa, lúdica y festiva del Día del Apóstol, el 25 de julio, una fecha en torno a la cual se entregará el Premio Hito Jacobeo que en su edición de este año ha recaído en el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.

Fuente: diariodeburgos.es

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