El Camino del Norte, Patrimonio de la Humanidad, «revitalizará el turismo»

30 municipios cántabros sustentan la ruta de peregrinaje que recorre más de 200 kilómetros a su paso por la región y son varios ya los que han visto el filón de oro que supondrá la nueva catalogación del Camino de Santiago como patrimonio de la Humanidad. «Siempre ha sido un revulsivo para nuestra industria turística. Cientos de personas llegan a Comillas cada año gracias a la ruta y esta nueva distinción solo puede mejorar esos datos. A nosotros nos vendrá de maravilla, revitalizará la zona, y más en estos tiempos de crisis económica», remarca la alcaldesa de la localidad María Teresa Noceda.

El Camino del Norte posee una importancia capital tanto por su antigüedad como, de forma específica, por el protagonismo que cobra en Cantabria. La cultura, el patrimonio, los monumentos, la riqueza de las cuevas prehistóricas en el caso específico de la comunidad, logran bajo esta nueva ‘marca’ de calidad una revalorización turística, social y económica. «Nuestra tradición como localidad ligada al camino viene de muy lejos. Precisamente el pueblo de Trasvía se llama así porque iba ‘tras’ la ‘vía’ que era exactamente la ruta de peregrinaje. Esto nos lleva a pensar si no tendremos que meditar una reacción por parte del ayuntamiento para ir pensando en construir algún albergue más o mejorar algún punto del camino a su paso por nuestros límites», concreta la regidora.

Precisamente uno de los establecimientos más laureados por los propios peregrinos a su paso por Cantabria es el de Comillas. Construido en 2004 tiene cabida para 20 personas y se ha ganado la popularidad a lo largo de todos estos años. Algo que sirve de ejemplo para otros municipios como San Vicente de la Barquera. «Aquí precisamente llevamos tiempo hablando sobre ello. El proyecto para la construcción de un nuevo albergue para 2017 encontrará ahora un nuevo revulsivo con este reconocimiento, o al menos eso esperamos», señala Julián Vélez, alcalde de la localidad. Precisamente es en ese punto de la geografía cántabra donde el itinerario santo se bifurca hacia el interior de la región –hacia el Camino Lebaniego–, o continuando por el norte hacia Asturias. «Por eso es aquí donde se concentra mayor número de viajeros y hay que ir pensando en dar cabida a todos, cosa que por ahora no podemos del todo», recalca Vélez, que alega la incapacidad para tomar la iniciativa de construcción del edificio por no corresponder al consistorio la competencia para el proyecto.

El enclave barquereño se ubica como un punto y aparte en el camino, donde la ruta invita a la decisión de sendos itinerarios y donde la calidad de las instalaciones el propio camino ha de corresponder a la importancia del lugar. «En ese sentido también tenemos margen de mejora. Hay espacios de la ruta, especialmente toda la zona que va desde La Revilla hasta la localidad de San Vicente, que debería revisarse para mejorar ciertas cosas», explica Julián Vélez.

Aunque no es el único punto del camino que precisa una revisión. En Suances, un proyecto integral pretende completar una ruta turística a su paso por la localidad que integraría el Camino de Santiago en una senda mayor. «No tenemos contemplada ninguna partida presupuestaria para esta mejora, pero quizá convendría revisarlo porque se podría actualizar alguno de los tramos para reparar cosas y ponerlo en situación óptima. Todo ello se integraría en la gran ruta turística que englobaría también el parque paisajístico de la zona de la Riviera, que enlazaría con el carril bici y el paseo marítimo», avanza el alcalde Andrés Ruiz, que desgrana los planes cuyas obras ya se contemplan en parte en el proyecto Besaya 20-20.

En terminos parecidos se ha pronunciado el consejero de Turismo, Eduardo Arasti, quien resalta que la declaración «supone una promoción de trascendencia internacional para Cantabria desde el punto de vista cultural y turístico». A su juicio, este «hito» implica que la reción cuente con un icono más que»nos colocará en el mapa mundial y representa una marca de prestigio que nos permitirá estar en los circuitos culturales y turísticos a nivel europeo y mundial».

Para Santander, parece que el momento de la distinción no podría llegar en mejor momento: «Es un refuerzo extraordinario para la iniciativa liderada por esta ciudad para crear un Camino Cultural Atlántico, en el que 15 ciudades europeas nos hemos unido para desarrollar estrategias que capten el interés del turismo nacional y extranjero en busca de oferta cultural», proclama el alcalde Íñigo de la Serna. Y por eso se plantean novedades. «Una de las acciones que ya teníamos previsto poner en marcha en la ciudad es la creación de un albergue juvenil que, sin duda, puede favorecer la presencia y la estancia en Santander de los miles de peregrinos que, cada año, eligen el Camino del Norte para llegar hasta Santiago de Compostela».

El pasado otoño Cantabria dio nuevos pasos para lograr que el Camino del Norte adquiera la catalogación de Patrimonio de la Humanidad. Junto a otras cuatro comunidades, se convirtió en una de las 50 candidaturas que optaba a la decisión de la Unesco. Ahora el informe que resalta la autenticidad e integridad de la candidatura conducen a una catalogación que ayudará sin duda a revitalizar el fenómeno del ‘Año Jubilar Lebaniego 2016’ y que servirá también de reclamo para aumentar la ya de por sí gruesa campaña turística derivada de la ruta.

Leído en El Diario Montañés

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