Avilés se afianza en el Camino de Santiago

Albergue de peregrinos Pedro Solís, Avilés - Camino del Norte :: Albergues del Camino de Santiago
Entrada al albergue de peregrinos Pedro Solís en Avilés

El número de peregrinos que recalan en Avilés de camino a Santiago de Compostela aumenta año a año. Un crecimiento visible por la presencia de los caminantes en la ciudad y del que, además, dejan constancia también las estadísticas de los alojamientos, tanto las del albergue Pedro Solís como las de algunos hoteles.

El libro de registro del albergue de peregrinos, el único de estas características existente en la ciudad de Avilés, contabilizó 1.389 entradas durante los cinco primeros meses de 2018. Esta cifra supone que en lo que va de año ya se ha registrado un incremento del 12,6% en el número de caminantes que pasaron por sus instalaciones con respecto al mismo periodo del año anterior, en el que sellaron su credencial 1.234 peregrinos.

A este dato se suma otro incremento destacado. Solo durante el pasado mes de mayo el albergue avilesino recibió un total de 799 peregrinos, son 170 más que en el mismo mes de 2017. Esto supone un aumento de un 27% del número de peregrinos que en mayo escogieron Avilés para pernoctar y constata la tendencia alcista que presenta 2018.

Con una cifra media de entre veinticinco y treinta peregrinos diarios hasta el momento, los responsables del albergue avilesino esperan poder superar las 6.000 pernoctaciones.

Para Mayte Gonzalo, presidenta de la Asociación Astur Galaica Santiago Apóstol, entidad responsable del albergue Pedro Solís, este aumento se debe, entre otras cosas, «al boca a boca». Según relata, «es muy común que los caminantes intercambien recomendaciones y las buenas referencias del albergue de Avilés y de la ciudad se traducen en visitas».

Mayte Gonzalo explica que los peregrinos aprovechan la jornada de descanso en Avilés «para reponer fuerzas, pero también para recorrer el casco histórico de la ciudad y disfrutar de la gastronomía asturiana, lo que de alguna manera repercute en la hostelería y el comercio del centro urbano».

Pero esta mayor afluencia de peregrinos no solo es visible en las instalaciones que la ciudad tiene para ellos, también se hace notar en algunos hoteles del centro de Avilés.

Aunque alojarse en un hotel o pensión se aleja de la tradición del Camino, en los últimos años cada vez son más los peregrinos que optan por pernoctar en un establecimiento hotelero y Avilés no es ajena a ello.

De hecho, algunos hoteles como el Palacio Valdés contabilizan un 12% de aumento de este tipo de clientes respecto al año pasado, según los datos facilitados por su directora, Ana Vizoso. En esa misma línea se manifiesta el 40 Nudos, para el que el pasado mes de mayo también ha sido «excepcional», comenta la directora María José Arias, llegando a recibir incluso a «dieciocho peregrinos en una misma jornada», asegura.

Por su parte, Julio Álvarez, director del Don Pedro, apunta que su hotel recibe desde el inicio de temporada un importante flujo de caminantes, «con un mínimo de cinco o seis hospedajes diarios». En su opinión, el incremento también está relacionado con la cercanía de Avilés al Aeropuerto de Asturias, «ya que muchos peregrinos extranjeros que hacen el Camino por partes recalan aquí antes de finalizar y regresar a casa», explica.

Es un aumento considerable respecto a años anteriores que también corroboran otros establecimientos como el hotel Villalegre, donde «aunque siempre suelen llegar peregrinos, este año se nota una mayor afluencia», explica su responsable Paula Alonso.

Internacional

Coinciden, en general, en que el perfil del peregrino huésped responde a «un turista internacional, aunque también hay mucho caminante nacional».

En cuanto a la edad, en su mayoría presentan una media alta que suele superar los cincuenta años. Otro de los datos coincidentes es el tiempo de estancia, que no suele superar las dos jornadas.

Desde el hotel Silken Villa de Avilés, su director, Daniel Fidalgo, apunta que la duración del alojamiento depende «del tamaño del grupo y el perfil del viajero». En cuanto al cliente internacional, «este suele venir solo o a la sumo en grupos de cuatro o cinco personas que, normalmente, duermen una noche y prefieren descansar».

En cambio, los peregrinos españoles «sí que vienen con una agenda programada con puntos de interés dentro de la comarca que incluyen conocer parte de la gastronomía y de la cultura local», apunta.

Otra observación destacada es el aumento significativo del uso que hacen los peregrinos de los servicios de transporte de mochilas. Este tipo de servicio, como el ofertado por Correos, traslada el equipaje de los viajeros de una etapa a otra del Camino de Santiago, para evitar así que tengan que cargar durante el trayecto con el peso de su equipaje y pudiendo hacer uso del mismo cuando llegan a su nuevo destino.

Leído en El Comercio

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