Barcelona no suele aparecer entre los lugares que vienen a la cabeza cuando alguien piensa dónde empezar el Camino de Santiago. Sarria, Saint-Jean-Pied-de-Port, Tui, Oporto u Oviedo parecen opciones mucho más evidentes.
Sin embargo, para muchos peregrinos extranjeros Barcelona forma parte del viaje antes incluso de ponerse las botas: llegan en avión, pasan uno o dos días en la ciudad y después continúan hacia el punto donde han decidido comenzar su Camino.
Hay además una posibilidad mucho menos conocida: empezar a caminar desde la propia Barcelona.
Desde la Catedral parte un itinerario jacobeo que conduce hacia Montserrat. Desde el monasterio se puede continuar por el Camino Catalán en dirección a Santiago. No será la opción adecuada para todo el mundo, pero convierte a Barcelona en algo más que una escala turística dentro de un viaje jacobeo.
Barcelona antes del Camino: ¿merece la pena?
Sí, especialmente si llegas desde otro país y dispones de uno o dos días de margen.
Encadenar un vuelo largo, un desplazamiento por España y la primera etapa del Camino en pocas horas suele ser una mala forma de empezar. Una jornada intermedia permite dormir, adaptarse al horario, comprobar que todo el equipaje ha llegado y solucionar cualquier olvido antes de encontrarse en una pequeña población con muchos menos servicios.
Eso no significa intentar conocer Barcelona en veinticuatro horas.
Si al día siguiente comienza el Camino, tiene poco sentido recorrer veinte kilómetros por la ciudad para demostrar que se puede caminar. Las piernas tendrán suficientes oportunidades durante las jornadas siguientes.
Una visita tranquila, una buena cena y, sobre todo, dormir bien pueden aportar bastante más.
Dónde alojarse antes de continuar el viaje
La zona más conveniente dependerá de lo que quieras hacer durante la estancia.
Si solo dispones de una noche y quieres conocer el centro histórico, alojarte relativamente cerca del Barrio Gótico, el Eixample o una zona bien comunicada ahorra desplazamientos. Si, en cambio, buscas bajar el ritmo después del viaje, estar junto al Mediterráneo puede tener más sentido.
Una opción de este segundo tipo es el Hotel SLS Barcelona, situado en Port Fòrum, frente al puerto deportivo y cerca del litoral.
Su ubicación tiene una ventaja y una contrapartida. Permite alojarse lejos del bullicio del centro y descansar junto al mar, pero no está junto a la Catedral ni a los principales monumentos históricos. Si la prioridad es recorrer Barcelona a pie durante una estancia muy corta, una ubicación más céntrica puede resultar práctica.
Para un peregrino, elegir alojamiento debería responder a la misma lógica que utilizará después en el Camino: no siempre el mejor lugar es el más bonito, sino el que encaja mejor con el plan del día siguiente.
Barcelona también puede ser el comienzo del Camino
Esta es probablemente la parte más interesante para quien llega a este artículo buscando información jacobea.
Existe un itinerario señalizado desde la Catedral de Barcelona hasta Montserrat, de alrededor de 60 kilómetros, que permite abandonar progresivamente el área metropolitana y alcanzar uno de los grandes centros históricos de peregrinación de Cataluña.
La salida desde la Catedral atraviesa inicialmente el corazón de Barcelona antes de continuar hacia el valle del Llobregat. El recorrido puede dividirse en varias jornadas y llega finalmente al monasterio de Montserrat.
Desde allí se abre la posibilidad de continuar hacia Santiago por el Camino Catalán, siguiendo hacia Igualada, Tàrrega y Lleida y enlazando posteriormente con otros itinerarios jacobeos.
No es un Camino comparable en servicios o afluencia al Camino Francés. Precisamente por eso exige preparar mejor alojamientos, distancias y transporte antes de salir.
Pero para alguien que ya tenía previsto volar a Barcelona y dispone de tiempo, la idea tiene un atractivo evidente: en lugar de viajar hasta otro punto de inicio, puede comenzar el Camino desde la propia ciudad.
Qué ver en Barcelona sin llegar cansado al Camino
Si Barcelona es solo la antesala de la peregrinación, seleccionar bien resulta mucho más sensato que intentar tachar monumentos de una lista.
La Catedral y el Barrio Gótico
Para un peregrino tienen un interés especial porque la Catedral no es únicamente una visita monumental: es también un punto desde el que se puede comenzar a caminar hacia Santiago.
El Barrio Gótico permite además acercarse a la Barcelona medieval y a algunos vestigios de la antigua Barcino romana sin necesidad de grandes desplazamientos.
Si vas a empezar el Camino desde la ciudad, recorrer tranquilamente esta zona la tarde anterior permite reconocer el punto de salida y evitar búsquedas a primera hora de la mañana.
La Sagrada Família
La obra de Gaudí muestra una arquitectura religiosa completamente distinta de la que aparecerá después a lo largo de muchas rutas jacobeas.
Ese contraste es precisamente lo interesante. Después llegarán iglesias románicas, monasterios, pequeñas ermitas rurales y catedrales levantadas durante siglos. La Sagrada Família pertenece a otro tiempo y utiliza otro lenguaje arquitectónico.
Si quieres visitarla por dentro, encájala en el horario sin convertir el resto del día en una carrera por Barcelona.
Poblenou y el litoral
Quien se aloje cerca de Port Fòrum puede aprovechar para conocer una Barcelona diferente.
Poblenou conserva parte de su pasado industrial mientras convive con viviendas, nuevos espacios urbanos, empresas y actividad cultural. Hacia el este, Port Fòrum y el frente marítimo permiten pasear sin necesidad de entrar en las zonas más saturadas del centro.
No es la Barcelona medieval ni la modernista. Y precisamente por eso puede ser interesante si se dispone de algo más de tiempo.
¿Y si visitas Barcelona después del Camino?
El planteamiento cambia bastante.
Después de varios días o semanas caminando puede apetecer precisamente aquello que antes convenía evitar: dejar la mochila, dormir sin despertador, pasear sin una flecha amarilla que seguir y decidir a última hora dónde comer.
También permite visitar Barcelona sin la preocupación de reservar fuerzas para la primera etapa.
Hay peregrinos que construyen su viaje alrededor del Camino y aprovechan la llegada a España para conocer otras ciudades. Otros prefieren hacer justamente lo contrario: llegar cuanto antes al punto de partida, caminar hasta Santiago y reservar los días turísticos para el final.
No hay una opción mejor en términos absolutos.
Antes del Camino, Barcelona funciona como adaptación y preparación.
Después, funciona mucho mejor como descanso y prolongación del viaje.
Consejos si llegas a Barcelona antes de peregrinar
- Deja margen entre el vuelo y el Camino. Especialmente en viajes intercontinentales, una noche de descanso puede marcar bastante la primera etapa.
- No estrenes las piernas haciendo turismo. Caminar diez o quince kilómetros por Barcelona el día anterior no aporta ningún entrenamiento que no debieras haber hecho ya en casa.
- Revisa la mochila antes de continuar. Barcelona permite solucionar fácilmente un olvido de última hora antes de trasladarte a poblaciones con menos comercios.
- No desempaquetes media mochila. Si al día siguiente cambias de ciudad, mantener organizado el equipaje evita empezar el viaje buscando cosas por la habitación.
- Consulta el transporte con antelación. Si vas a comenzar en otro punto de España, comprueba horarios y enlaces antes de organizar las visitas del último día.
- Si empiezas caminando desde Barcelona, prepara esa ruta como un Camino propio. No des por supuesto que encontrarás la misma frecuencia de albergues y servicios que en los últimos kilómetros del Camino Francés.
Si es tu primera peregrinación, también puede resultarte útil nuestra guía de consejos para hacer el Camino de Santiago por primera vez antes de cerrar mochila y etapas.
Barcelona y el Camino encajan mejor de lo que parece
No hace falta inventarse una relación entre Barcelona y el Camino de Santiago para justificar una parada en la ciudad. Esa relación existe.
Barcelona puede ser simplemente la puerta de entrada a España antes de desplazarse hacia otro Camino. Puede convertirse en un paréntesis de descanso después de llegar a Santiago. Y también puede ser el lugar en el que se recibe el primer sello, se ajusta la mochila y se empieza a caminar hacia Montserrat.
Son tres viajes bastante distintos.
Si solo tienes uno o dos días, disfruta de la ciudad sin intentar agotarla. Si vienes de lejos, utiliza parte de ese tiempo para descansar. Y si descubrir que se puede empezar el Camino desde la Catedral de Barcelona te ha hecho cambiar de planes, entonces quizá el viaje haya comenzado antes de lo previsto.
FAQs – Barcelona antes o después del Camino de Santiago
Sí. Desde la Catedral de Barcelona existe un itinerario jacobeo que conduce hacia Montserrat, a unos 60 kilómetros, y que puede dividirse en varias jornadas. Desde el monasterio es posible continuar por el Camino Catalán hacia poniente y enlazar posteriormente con otros itinerarios que conducen a Santiago.¿Se puede empezar el Camino de Santiago en Barcelona?
Barcelona está conectada con Montserrat mediante uno de los caminos utilizados para llegar al monasterio, mientras que desde Montserrat continúa el itinerario conocido como Camino Catalán hacia Igualada, Tàrrega y Lleida. Por tanto, la ciudad sí puede integrarse de forma real en una peregrinación hacia Santiago, aunque sea una opción mucho menos transitada que otras rutas.¿Barcelona forma parte del Camino Catalán?
Uno o dos días suelen ser suficientes si Barcelona es una escala previa y no el objetivo principal del viaje. Una noche permite recuperarse de un vuelo largo y revisar el equipaje; con dos días ya puedes conocer algunos lugares importantes sin convertir la visita en una maratón justo antes de comenzar a caminar.¿Cuántos días conviene pasar en Barcelona antes del Camino?
Depende del viaje. Antes del Camino resulta útil para adaptarte, descansar y solucionar cualquier problema de equipaje. Después permite disfrutar de la ciudad sin preocuparte por reservar energías para las etapas. Si dispones de pocos días y llegas cansado de un vuelo largo, quizá agradezcas más dejar la visita extensa para el regreso.¿Es mejor visitar Barcelona antes o después?
No. Si al día siguiente tienes una etapa larga, evita convertir el turismo urbano en una jornada de veinte kilómetros. El objetivo es empezar descansado. Escoge uno o dos sectores de la ciudad, utiliza transporte público para los desplazamientos largos y guarda las piernas para el Camino.¿Conviene caminar mucho por Barcelona el día anterior?
Para un peregrino elegiría la Catedral y el Barrio Gótico por su relación con la salida hacia Montserrat y añadiría, según intereses, la Sagrada Família o un paseo por el litoral. Intentar incluir además Park Güell, Montjuïc, museos y otros barrios suele terminar consumiendo demasiado tiempo y demasiados kilómetros.¿Qué visitar si solo tengo un día?
Depende sobre todo de cómo vayas a continuar. Una zona céntrica simplifica una visita breve al casco histórico; el litoral puede resultar atractivo si prefieres descansar junto al mar. Si al día siguiente tienes tren, autobús o vuelo, considera también el tiempo real necesario para llegar al punto de salida antes de reservar.¿Dónde alojarse antes de comenzar el Camino?
Si vas a empezar a peregrinar desde Barcelona, es mejor resolver la Credencial antes de la primera jornada y comprobar previamente dónde puedes obtenerla o sellarla. Si Barcelona es únicamente una escala y comenzarás el Camino en otra localidad, también puedes gestionarla en el punto de inicio elegido. Consulta nuestra guía sobre qué es la Credencial del Peregrino.¿Necesito llevar ya preparada la Credencial?
Puede hacerse, pero no lo elegiría únicamente porque aterrices en Barcelona. Es una ruta mucho menos transitada que el Camino Francés y requiere prestar más atención a etapas, alojamientos y servicios. Para un primer Camino conviene valorar el tiempo disponible, la experiencia caminando y cuánto te importa encontrar infraestructura peregrina con frecuencia.¿Es el Camino desde Barcelona adecuado para principiantes?


Entradas relacionadas
Asciende un 12% el número de peregrinos en el Albergue de Jesús y María de Pamplona
Nigrán apuesta por habilitar como albergue de peregrinos el Pazo de Pías