El albergue de Irún destinado a los viajeros que realizan el Camino de Santiago recibe cada vez más huéspedes, debido al incremento de aventureros que está teniendo el Camino de la Costa

El oasis del peregrino

Aunque todavía no se tenga esa concepción, Irún es parte importante del Camino de Santiago. Por este lugar pasan dos tipos de vías diferentes, el Camino de la Costa o Camino del Norte, y el Camino Vasco del Interior, también conocido como el del Túnel de San Adrián. Éste segundo atraviesa Guipúzcoa y Álava para unirse en tierras castellanas al tradicional Camino Francés, el más popular.

Cada año más gente realiza el Camino de la Costa, bien por su belleza o bien por el clima, más templado que el del Camino Francés. Al ser la primera parada en España del trayecto costero, la mayoría de los peregrinos que deciden realizar esta ruta comienzan su recorrido en Irún, lo que hace que desde muchos puntos de España y del extranjero sean numerosas las personas que acuden a esta ciudad fronteriza.

Para hospedar a todas estas personas, la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago en Guipúzcoa cuenta desde el año 2004 con un albergue en esta localidad. Concretamente se sitúa en la calle Lucas de Berroa, número 18 primera planta, en el barrio Anzarán. Se trata de dos pisos cedidos por el Ayuntamiento de Irún a tal efecto.

Según explica Eusebio Gil, hospitalero del albergue, “en este lugar al viajero se le ofrece una cama donde dormir, desayuno, tiene duchas, lavadora, y los peregrinos cuentan con una cocina para que se cocinen lo que ellos traigan. Además, se les da todo tipo de información acerca del Camino de Santiago. Aquí también les damos las credenciales, que es lo que certifica que has hecho el Camino. Y hay un garaje para dejar las bicis, e incluso si traen animales los pueden dejar en el propio garaje”.

El albergue abre seis meses al año, concretamente del 1 de abril al 30 de septiembre, y el horario de acogida al peregrino es de 16:00 a 22:00 horas. Eso sí, a las diez y media de la noche se pide silencio absoluto para que la gente pueda dormir. A las mañanas el hospitalero se levanta a las seis, y pone música para que se vayan despertando los huéspedes.

“El hospitalero tiene que tener el desayuno preparado para las seis y media de la mañana, a partir de esa hora los peregrinos pueden desayunar, y tienen de margen hasta las ocho para hacerlo”, aclaraba Gil. Además, desde esa hora hasta las diez de la mañana el hospitalero limpiará el albergue, que se cerrará hasta que a las cuatro de la tarde se vuelva a abrir para volver a acoger a los nuevos viajeros que lleguen.

El hospitalero

Digna de alabar es la figura del hospitalero. Se trata de “la persona encargada de cuidar de todos los peregrinos que acuden al albergue”, sintetiza Cati Mariscal. Ella es maestra y es de Castellón de la Plana. Durante diez días viene de voluntaria a Irún para hacer de hospitalera en el albergue.

Como comenta Mariscal, “los hospitaleros vienen de toda España y no cobran nada, son voluntarios que vienen porque quieren. Te dejas el dinero del viaje, pero además a gusto porque te lo pasas muy bien. Lo económico que tiene es que cuentas con la pensión pagada, tenemos las mañanas bastante libres pero a la tarde toca trabajar”.

Demetrio Grijalba, delegado comarcal de la Asociación de los Amigos de los Caminos de Santiago, preguntado acerca de los hospitaleros, responde que “normalmente en el albergue suele haber uno o dos, el segundo viene de refuerzo si hay mucha gente a la que atender”.

Grijalba esclarece que “este año en Irún tenemos 22 hospitaleros voluntarios venidos desde todas partes de España. Los turnos los organizamos con tres meses de antelación, o sea que si quieres venir de hospitalero tienes que apuntarte bastante antes. Como dato curioso, por primera vez, en este 2011 contamos con tres franceses”.

Se sustenta con la voluntad

A los peregrinos no les cuesta nada hospedarse en el albergue de la calle Lucas de Berroa, el que quiere deja la voluntad. Demetrio Grijalba, asegura que “el albergue se sustenta únicamente con el dinero que nos da la gente como su voluntad, y hasta el momento ha llegado para pagar todos los gastos”. Bien es cierto que como el ayuntamiento les cede los dos pisos, solamente tienen que pagar la luz, el agua y lo relativo al desayuno y a la limpieza.

Además, como el albergue es de la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Guipúzcoa, si en algún momento se necesita algún apoyo económico extra, esta asociación cuenta con el dinero que sus socios aportan al año, que tienen que pagar como cuota mínima 20 euros. Tal y como afirma Eusebio Gil, “en Irún seremos unos 80 socios de la asociación, y aparte de la cuota mínima, quien quiere aportar más paga lo que crea oportuno”.

En España hay alrededor de 60 asociaciones de Amigos de los Caminos de Santiago, que están repartidas por zonas. Casi 50 de ellas están federadas. Quien las oficializa es la Federación Nacional de Asociaciones  de Amigos de los Caminos de Santiago, que es la que gestiona a todas ellas a nivel estatal.

Perfil del peregrino

En el albergue no puede hospedarse nadie que no sea peregrino del Camino de Santiago. Para controlar esto se le pide a cada huésped la credencial, o si no la tiene porque Irún es su primera parada, se le hace una en el propio albergue, pero como cuenta Eusebio Gil “siempre se habla con el viajero acerca de sus intenciones para con el Camino”.

En los dos pisos del alojamiento de Irún entran 32 personas, más los 20 que caben en el garaje, hacen que el albergue pueda acoger a un total de 52 viajeros. Aunque como declara Cati Mariscal, “al día se oscila entre 35 y 45 huéspedes”.

Tal y como atestigua el delegado comarcal de la Asociación de los Amigos de los Caminos de Santiago, “la gente que viene al albergue es mayor de 40 años, incluso te diría que la mayoría tiene entre 60 y 70 años. Además, si quieres hacer la comparación entre géneros, te diré que un 60% son hombres y un 40% mujeres”.

Grijalba expone que “mayoritariamente el Camino se hace en pareja, aunque cada vez más la gente lo hace sólo”. Por otro lado, la procedencia de la gente es de lo más variopinta, “aquí viene gente de todos los lugares de España y del mundo”, exclama.

Si además le preguntamos por los caminos, Demetrio Grijalba expone que “con un 96%, el camino más demandado es el de la Costa, por un 4% que elige el Vasco del Interior. Y si me preguntas por maneras de hacerlo, un 16% prefiere hacerlo en bicicleta, contra un 84% que se decanta por realizarlo andando”.

Finalmente, cabría decir que en lo que llevamos de 2011 en el albergue de Irún se ha notado un incremento de entre el 5 y el 8% conforme al año pasado, que fue año Xacobeo. Ya son cerca de 2.000 personas las que han pasado por los dos pisos de Lucas de Berroa, y las pretensiones es que hasta el 30 de septiembre lo hagan unas 4.000, por las cerca de 3.600 que lo hicieron en el año 2010.

Fuente: Bidasoa al día

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