Otro récord del Camino Portugués por la Costa: más de 10.000 peregrinos

Un grupo de peregrinos del Camino de la Costa, atravesando Samil.
Un grupo de peregrinos del Camino de la Costa, atravesando Samil.

El Camino de Santiago Portugués por la Costa, que atraviesa Vigo, pulveriza todos sus récords y es ya el itinerario jacobeo que más sube: ya acumula más de 10.000 los peregrinos, lo que supone un aumento del 60% respecto al año pasado.

Las previsiones más optimistas se han quedado por debajo de la realidad y el Camino portugués por la Costa, que atraviesa Vigo, se ha convertido definitivamente en paso consolidado y en crecimiento que ha sorprendido incluso a sus promotores, Amigos de los Pazos.

Desde que hace dos años se convirtió en ruta oficial su despegue ha superado todas las previsiones y a 17 de septiembre de 2018 se ha alcanzado el techo que se esperaba para el Xacobeo 2021, el próximo. Según los datos de Turismo de Galicia, este año han registrado su paso por el Camino de la Costa 10.315 peregrinos y la cifra continúa creciendo con un agosto y un septiembre por encima de las expectativas. El pasado 2017, el Camino Portugués de la Costa registró -en los puntos de sellado de la Compostela– algo más de 7.000 usuarios. Este año serán como mínimo un 60 por ciento más: ninguno de los otros itinerarios a Santiago crece tanto ni tan rápido.

Aunque todavía se halla muy lejos del Camino Portugués del interior, que llega desde Tui, y que se ha convertido en un auténtico rival del Camino Francés, el principal: este año acumula ya 54.618, en cifras históricas, con el añadido de que no se trata de un Año Santo.

Claro que el Portugués del interior, que se une al costero en Redondela, lleva más de 20 años como itinerario jacobeo oficial y cuenta con una red de albergues públicos y privados, entre ellos en Tui y Redondela.

En Vigo hay un albergue privado, aunque alejado del camino principal, en O Freixo, en Valladares, cuyo principal mérito ha consistido en mantener vivo el Camino vigués. El albergue oficial público se abrirá en la Ribeira del Berbés en un plazo estimado de dos años en un edificio histórico con unas 90 plazas, más que la Casa da Torre de Redondela.

El éxito del Camino Portugués ha sorprendido y provocado algunas distorsiones. Una, la dificultad de los peregrinos para atravesar el Miño. El Camino parte desde Oporto y continúa paralelo al mar hasta Redondela, con el Miño como obstáculo, con unos 300 kilómetros en total.

Para salvar el paso de la frontera fluvial está el servicio de ferry en Caminha, que llega hasta la parroquia guardesa de Camposancos, pero tiene horarios estrictos y a menudo se interrumpe por el mal tiempo o por la acumulación de arena. Ayer mismo, un grupo de peregrinos de Alicante, que habían iniciado esta pasada semana la ruta desde Oporto contaban cómo al llegar a Caminha se vieron obligados a contratar un barquero para cruzar el Miño. No fue nada fácil.

El otro obstáculo para los usuarios del Camino Portugués de la Costa se encuentra en la falta de señalización adecuada para atravesar Vigo, desde Coruxo hasta Chapela, un largo recorrido donde no hay apenas señalizaciones.

Los peregrinos se preguntaban ayer cómo era posible que no hubiera indicaciones adecuadas, mientras avanzaban por Samil adelante, siempre con el mar a un lado como guía.

La Oficina del Xacobeo llegó a colocar algunos mojones en Coruxo y San Miguel de Oia y otros en la Alameda, que retiró de inmediato al no contar con permiso de Ayuntamiento vigués, que tiene la competencia. Sí están instalados en cambio en el resto: A Guarda, Oia, O Rosal, Baiona, Nigrán y Redondela.

Leído en Atlántico

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