El albergue municipal de Pontevedra acoge en su reapertura solo a peregrinos autóctonos

Albergue Virgen Peregrina, Pontevedra - Camino Portugués :: Albergues del Camino de Santiago
Albergue Virgen Peregrina, Pontevedra

El albergue de municipal de peregrinos Virgen Peregrina vuelve a recobrar la vida. Las instalaciones de Otero Pedrayo se reabrieron este lunes tras haber permanecido cerradas desde el 3 de noviembre, cuando la Xunta de Galicia ordenó el cierre perimetral del municipio como medida para la prevención de contagios por covid-19.

A última hora de la tarde del lunes los hospitaleros que atienden el albergue aún no habían recibido la visita de ningún caminante, si bien la presencia de los voluntarios dotó a estas instalaciones de “mayor alegría”, según explica Tino Lores, presidente de la Asociación Amigos do Camiño Portugués a Santiago, entidad que gestiona estas dependencias jacobeas.

El cierre de la frontera con Portugal impide el tránsito de caminantes procedentes del país vecino, por lo que solo pueden hacer uso del albergue peregrinos autóctonos que recorran el tramo del Camino Portugués que separa Tui y Santiago de Compostela.

“Esa ruta se puede hacer con la salvedad de que no se puede pernoctar en los municipios de Soutomaior y Pontecesures porque tienen un mayor nivel de incidencia de coronavirus”, recuerda Tino Lores.

“Es más la ilusión que tenemos por volver a abrir y ver que la situación va volviendo a la normalidad que por necesidad, ya que ahora mismo no hay una afluencia de peregrinos que vaya a hacer imprescindible el uso del albergue”, subraya. Además, Tino Lores puntualiza que se puede obtener la Compostela (documento que certifica que se ha realizado el Camino de Santiago) realizando el tramo entre Tui y la ciudad del Apóstol “porque se cumple con el requisito de caminar al menos 100 kilómetros”.

El albergue de Otero Pedrayo reabrió “partiendo de cero”, según indica el presidente de la entidad encargada de atender a los peregrinos, porque no se había registrado ninguna reserva para ocupar alguna de las 30 plazas de las que disponen las instalaciones jacobeas.

PRONÓSTICO

Según las previsiones que baraja la asociación Amigos do Camiño Portugués, la afluencia de peregrinos aumentará después de Semana Santa, cuando se reabra la frontera con Portugal, país del que procede la inmensa mayoría de caminantes que pasan por Pontevedra en dirección a Santiago de Compostela.

No creo que vayamos a tener problemas de ocupación en julio y agosto –que hasta que estalló la pandemia eran los meses de mayor tránsito de caminantes–, pero si la situación sanitaria evoluciona de forma favorable seguro que crece el número de peregrinos”, señala Tino Lores. En todo caso, puntualiza que no está prevista la acogida de grandes grupos de colegios o de parroquias como solía haber con anterioridad a la crisis sanitaria.

“Confiamos en no tener que volver a cerrar el albergue por tercera vez”, señala el portavoz del colectivo jacobeo.

Y es que las instalaciones de Otero Pedrayo ya habían estado sin funcionamiento desde el 13 de marzo hasta el 1 de julio por el confinamiento decretado por el Gobierno central. En esa fecha las dependencias jacobeas habían vuelto a abrir con todas las medidas de prevención posibles para evitar la propagación de la pandemia, tales como la instalación de mamparas, la toma de la temperatura a los visitantes, la utilización de bolsas para las mochilas y zapatos y la reducción del 60% de las literas disponibles.

En 2020 pasaron por Pontevedra 15.000 caminantes, una cifra muy inferior a la del año anterior, con 95.000 peregrinos que estuvieron de paso por la Boa Vila. “La caída de ingresos de un año a otro ha sido de 3,2 millones de euros, un duro golpe para la economía de la ciudad”, sentencia Tino Lores.

Puesta a punto de las instalaciones de Otero Pedrayo

El albergue de peregrinos volverá a entrar en obras. Después de la ampliación llevada a cabo el año pasado para aumentar de 72 a 92 el número de camas, la Junta ha decidido aprovechar el parón turístico de la pandemia para modernizar las instalaciones del Virxe Peregrina.

La administración gallega destinará 428.044,25 euros (IVa incluido) a los trabajos en esta instalación, que fue inaugurada en agosto de 1999 y que es la única de la comunidad gestionada por voluntarios.

Los trabajos consistirán en el cambio de la actual cubierta, de la carpintería exterior (que será de aluminio con rotura de puente térmico, que aisla mejor) y de parte de la interior.

El inmueble también contará con un nuevo sistema de climatización y de mejora de su red eléctrica para reducir el consumo energético.

La reforma prevé además la incorporación de vidrios de control solar en las fachadas más expuestas, lo que contribuirá a mantener una temperatura óptima en el interior del albergue.

Leído en Diario de Pontevedra

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