Apenas comienza a esbozarse el amanecer cuando me echo la mochila a la espalda y dejando atrás la Port de St. Jacques, empiezo a descender por la empedrada calle principal del casco antiguo de S. Jean Pied de Port, la cautivadora ciudad medieval del sur de Francia que suele servir de punto de partida a los peregrinos que, en post de una entelequia en el antiguo fin del mundo (finis terrae), emprenden el Camino Francés.
Antes de cruzar el Vieux Pont sobre el rio Nive, me detengo ante la iglesia gótica de Notre-Dame-du-Bout-du-Pont y compruebo como las marcas dejadas por los canteros en sus sillares delatan el origen románico del primitivo templo mandado construir por Sancho VII el Fuerte, el rey con hechuras de pivot de baloncesto-medía 2,12 m.- que entró a caballo en la tienda del moro Miramamolín en la batalla de las Navas de Tolosa y que, en conmemoración de aquella gesta erigió la iglesia a principios del siglo XIII en un territorio que por aquel entonces pertenecía al reino de Navarra.
En el Codex Calixtinus ya se quejaba su autor-el monje Aymeric Picaud- del abuso en los portazgos que debían pagar los peregrinos al paso por esta población; ocho siglos después, pude comprobar por mi mismo que los modernos saint-jeannaises siguen, en cuanto a precios, sin tener misericordia alguna con los caminantes.
Transito por la misma ruta que en 1808 recorrió el general D´Armagnac con dos mil soldados para tomar Pamplona: el camino de Napoleón. Comienzo una escalada sin tregua ya que en 20 kms. se asciende desde los 125 m. de altura de S. Jean a los 1.430 del Puerto de Lepoeder que marca la puerta de entrada a tierra española.
Los caseríos se alternan con grandes prados y según voy ganando altura aparecen entre ellos manchas de bosquecillos alpinos. A los 7,5 kms. llego a Orisson, la última posibilidad de refugio en la vertiente francesa de los Pirineos. A partir de allí solo grandes extensiones verdes y el espectacular paisaje de las cumbres pirenaicas como telón de fondo de mi caminata.
Con la compañía de rebaños de ovejas de cabeza negra y de robustos caballos insensibles-ambos- a los rigores climatológicos del lugar, remonto campo a través hasta llegar a la fuente de Roldán, el sobrino de Carlomagno, que cubriendo la retaguardia de su tío, fue sorprendido en aquellos parajes por los vascones y cuya trágica muerte se convirtió en leyenda en el poema épico La chanson de Roland.
Al poco me topo con un monolito de piedra que me anuncia que estoy en territorio navarro. Me recibe un tupido bosque de hayas que me maravilla con sus infinitas tonalidades de rojos. Tras cerca de ocho horas de marcha corono el Col de Lepoeder.
Ya solo me queda internarme durante 5kms. en otro impresionante hayedo para alcanzar, en vertiginoso descenso, Roncesvalles.
Manuel Sánchez Ledesma | Europasur
Información práctica sobre el Camino de Napoleón
El llamado Camino de Napoleón es el itinerario de alta montaña que une Saint-Jean-Pied-de-Port con Roncesvalles cruzando los Pirineos por los puertos de Cize y el collado de Lepoeder. Es la variante más espectacular… y también una de las más exigentes de todo el Camino Francés.
En unas pocas horas el peregrino pasa de los valles suaves del País Vasco francés a la bravura del Pirineo, con vistas amplias, prados de pasto y largos tramos sin pueblos ni servicios.
Datos básicos de la etapa (Saint-Jean-Pied-de-Port – Roncesvalles, por Lepoeder)
- Distancia aproximada: entre 24 y 25 km, según la fuente.
- Desnivel positivo: en torno a 1.250–1.350 m y unos 450–500 m de bajada hasta Roncesvalles.
- Altitud:
- Saint-Jean-Pied-de-Port: ~170 m
- Collado de Lepoeder: ~1.430 m
- Roncesvalles: ~945 m.
- Tiempo habitual: entre 7 y 9 horas de marcha, según forma física, clima y paradas.
- Dificultad: alta. No es una etapa técnica, pero sí muy exigente por desnivel, distancia y meteorología cambiante.
Si alguien está empezando el Camino en Saint-Jean, esta jornada suele ser un auténtico “bautismo de fuego”: preciosa, inolvidable… pero nada que ver con un simple paseo.
Ruta cerrada en invierno y alternativa por Valcarlos
Por motivos de seguridad, la Ruta de Napoleón está oficialmente cerrada en su parte española del 1 de noviembre al 31 de marzo. En esos meses los organismos de protección civil recomiendan y señalizan la variante baja por Valcarlos, que discurre a menor altitud, más protegida y con acceso más fácil en caso de emergencia.
Incluso en primavera y otoño, si hay previsión de nieve, hielo, viento muy fuerte o niebla cerrada, es más sensato elegir Valcarlos que empeñarse en subir por Napoleón. El espíritu peregrino tiene poco que ver con asumir riesgos innecesarios.
Para ver mapas, perfiles y albergues de ambas variantes puedes apoyarte en la guía del Camino Francés y en el apartado de etapas y mapas del Camino Francés de esta web.
¿Cuándo es mejor hacer el Camino de Napoleón?
En general, las mejores épocas para disfrutar de esta etapa con cierta seguridad son:
- Finales de primavera y verano: desde mayo/junio hasta septiembre, cuando la nieve suele haber desaparecido.
- Otoño temprano: octubre puede regalarnos días preciosos, aunque la meteorología ya es más inestable.
En cualquier caso es imprescindible:
- Consultar la previsión meteorológica en Saint-Jean y Roncesvalles.
- Preguntar en la Oficina del Peregrino de Saint-Jean-Pied-de-Port cómo está la ruta ese día.
- Llevar ropa de abrigo, chubasquero y algo que proteja del viento, incluso en verano.
Consejos para preparar esta etapa
Algunas ideas muy prácticas para quien lea tu entrada y se plantee cruzar los Pirineos por aquí:
- No la subestimes: 25 km pueden no parecer muchos, pero con 1.200–1.300 m de subida continua es una jornada seria.
- Empieza temprano: es mejor llegar con luz de sobra a Roncesvalles; así hay margen para descansos y para disfrutar de las vistas sin prisas.
- Valora dividir la etapa en dos: muchos peregrinos duermen en Orisson o en Borda, a unos 7–8 km de Saint-Jean, y al día siguiente completan la subida a Lepoeder y el descenso a Roncesvalles.
- Comida y agua: después de Orisson no hay bares ni tiendas hasta muy cerca del final, así que conviene salir con agua suficiente y algo energético (fruta, frutos secos, bocadillo…).
- Plan B claro: si durante la subida notas que el tiempo se complica mucho, no pasa nada por recular, tomar un taxi o recalcular por Valcarlos al día siguiente.
- Albergues: Saint-Jean-Pied-de-Port y Roncesvalles cuentan con varios albergues específicos para peregrinos, presentes en tu web (por ejemplo, el albergue municipal de Saint-Jean-Pied-de-Port o el Refuge Accueil Paroissial Kaserna). Puedes verlos todos en la descripción completa de la etapa.
FAQs — Preguntas frecuentes sobre el Camino de Napoleón
¿Qué se entiende por “Camino de Napoleón” en el Camino de Santiago?
¿Cuántos kilómetros tiene la etapa por el Camino de Napoleón y cuánto se tarda en hacerla?
¿Es una etapa adecuada para principiantes en el Camino de Santiago?
¿Cuándo está cerrada la Ruta de Napoleón y qué alternativa oficial existe?
¿Se puede dividir la etapa Saint-Jean-Pied-de-Port – Roncesvalles en dos días?
¿Qué equipo y precauciones son imprescindibles en el Camino de Napoleón?
¿Dónde puedo ver albergues y mapas de esta etapa del Camino Francés?
¿Merece la pena elegir el Camino de Napoleón en lugar de la variante por Valcarlos?


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