Bienvenidos, peregrinos

El nuevo albergue se inauguró ayer y se organizó una jornada de puertas abiertas. Vecinos de todo Pasajes visitaron el albergue abierto en Santa Ana para dar cobijo a quienes se dirigen a Santiago de Compostela

Las inmediaciones de la ermita de Santa Ana fueron escenario ayer de una inusual actividad, sólo comparable a la que se vive cada verano con motivo de la celebración del día de su patrona. El motivo no era otro que la inauguración del nuevo albergue de peregrinos anexo al templo, que llevó a sus responsables a organizar una jornada de puertas abiertas a todo el pueblo de Pasajes.

Primer día. Un grupo de personas dialogan en el exterior del albergue tras visitar sus instalaciones. En la ermita de Santa Ana se celebró la homilía.
Primer día. Un grupo de personas dialogan en el exterior del albergue tras visitar sus instalaciones. En la ermita de Santa Ana se celebró la homilía.

Fueron muchos los vecinos de SAn Juan y otros distritos del municipio los que subieron hasta la construcción, en la actualidad acondicionada para prestar hospedaje a cuantos realizan el Camino de Santiago. La visita a las dependencias se perfilaba como obligada. Personas de todas las edades aprovecharon para pasearse por las dos estancias que reúnen un total de catorce camas, el cuarto del hospitalero, la denominada zona húmeda y la de estar. Cada rincón del albergue provocaba comentarios de admiración entre los presentes, quienes recordaban la anécdota que les contó tiempo atrás el sacerdote Perico Zapirain, artífice de la iniciativa.

Según explicaban, «cuando les propuso a los responsables de la Diputación habilitar esta casa como hospital de peregrinos, éstos le respondieron que había un problema. Perico se quedó atónito. ¿Qué problema podía existir? Que los peregrinos, al llegar y ver un pueblo tan bonito como éste, no quisieran continuar su ruta y se quedaran entre nosotros».

No fue la única anécdota que pudo oírse ayer. El sanjuandarra Xatur Telletxea, hospitalero voluntario, rememoraba lo que le acaeció tres años antes cuando, realizando el Camino francés por tierras gallegas, se encontró con otro peregrino procedente de Orense. «Me preguntó de dónde era yo -señalaba-. Le dije que del País Vasco, de Pasajes, y me respondió: «Ya sé, de ese pueblo que está nada más pasar el monte Jaizkibel y que tiene unos fiordos como no hay en otro lugar. Me dijo que hizo hasta 120 fotos y que pensaba volver con su familia».

El relato permitía hacerse una idea a quienes lo escuchaban del efecto que produce a otras personas el entorno de la bahía de Pasaia y el deseo que pueden sentir de pernoctar en Donibane antes de reanudar la marcha. La belleza de este entorno también estaba presente en la homilía que Perico Zapirain pronunció a media tarde, en la misa que ofició, pese a estar ya retirado, en la ermita de Santa Ana. Le acompañó Xatur Telletxea, leyendo algunos pasajes de la Biblia ante las decenas de personas que se dieron cita en el templo y que cantaron a la santa: ‘Gora zaitzagun biotzez Ama Santa Ana maitea. Izan zaitea zu, izanzaitea zu ordez guretzat laguntzailea.’.

A la misa le siguió un par de charlas informativas en el albergue y un lunch servido bajo el collage que recrea la imagen del Ché Guevara. «Dicen que fue también un peregrino», contaban.

10.000 personas

Horas antes, la alcaldesa Maider Ziganda y el vicepresidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, Paco Martínez, firmaban en la casa consistorial un convenio por el que se permite a esta última entidad utilizar las dependencias anexas a Santa Ana. Ambos agradecieron a la Diputación su aportación a este proyecto.

Fue en 2008 cuando el ente foral inició las obras para renovar completamente el tejado de la ermita y el de la antigua casa de la sacristana -hoy albergue-, realizando una inversión de 65.000 euros. Doce meses más tarde, se iniciaban los trabajos de rehabilitación de la casa de la sacristana, a los que el Ayuntamiento de Pasajes ha destinado 30.000 euros y la Diputación, otros 40.000 euros. Al acto también acudía Xatur Telletxea, que anunciaba su intención de pernoctar en el albergue en su primera noche en funcionamiento a la espera de recibir a algún caminante. «Probablemente, tengamos algún huésped. La mayoría de los peregrinos son, en esta época, extranjeros», indicó.

Paco Martínez recordó que en este Año Jacobeo se espera que 10.000 personas pasen por Guipúzcoa, lo que supone cerca de un 40% más con respecto a otros años. «Tenemos que estar preparados para atenderles y darles una buena acogida. La oficina de turismo de San Juan también va a tener que trabajar en esta tarea», aseguró.

Fuente: diariovasco.com

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