«El Palo de Avellano» tiene capacidad para 57 personas

Funciona desde el 1 de marzo y dispone de habitaciones múltiples para 4, 8, 9, 10 y 12 huéspedes

El Palo de Avellano es el nombre del nuevo albergue que desde el pasado 1 de marzo funciona en Zubiri y que será inaugurado oficialmente mañana a partir de las 13.00 horas. Con capacidad para 57 personas, completa la oferta al peregrino del Camino de Santiago que se hace desde esta localidad del Valle de Esteribar, donde también se ubican el albergue concejil de peregrinos -46 plazas- y el albergue Zaldiko -24-. Un nuevo alojamiento «con encanto», en palabras de sus propietarios, el matrimonio formado por Rafael Arrizabalaga e Itziar Albizu, y «diferente» a los de su misma categoría.

El inmueble se sitúa en la avenida Roncesvalles 16, junto a la carretera que lleva a Francia y próximo a la iglesia. «Antes era la casa de mis abuelos y cada uno de los 12 hermanos que somos teníamos una idea diferente para ella, que se estaba deteriorando mucho. Mis padres querían mantenerla por una cuestión sentimental y al final mi mujer y yo la convertimos en albergue», explica su dueño, arquitecto de profesión. Su esposa, Itziar, se encarga de la recepción y de atender a los peregrinos. «Acabamos de empezar, pero por ahora estamos muy satisfechos. Yo llevo 20 años dedicada al turismo y esta nueva labor me ha permitido, además, hablar otra vez idiomas, en especial inglés y francés, que ya los tenía bastante olvidados», bromea.

El edificio dispone de una superficie útil total de 468 m2 y una construida de 614,35 m2. Dividida en tres plantas, en la baja se encuentran la recepción (donde, además, se ha conseguido recuperar un antiguo pozo); la sala de usos múltiples con mesa de billar y chimenea incluidas; el comedor, cocina, despensa y aseo. En la segunda, se ubican varias habitaciones con sus respectivos baños; y, en la tercera, más dormitorios, además de un cuarto para las lavadoras. Las 57 camas están dividas en dos habitaciones dobles; una cuádruple; y cinco con capacidad para entre 8 y 12 plazas. «Intenté hacer un albergue muy práctico», explica Rafael Arrizabalaga, quien ha buscado además darle un punto diferente. «Está catalogado como un albergue, pero a nosotros nos gusta decir que es un hostal con encanto. Hemos intentado que haya peregrinos que puedan disponer de una habitación más individualizada, pero teniendo en cuenta que también debía tener otras múltiples. En Zubiri creo que había demanda de un sitio así y la impresión que tenemos es que a la gente le gusta. Nos dice que es muy espacioso y que está muy cómoda aquí. Y esto, el peregrino, lo necesita».

Fuente: noticiasdenavarra.com