Veinticinco años viviendo en los albergues del Camino

Una exposición fotográfica celebra el cuarto de siglo de los hospitaleros voluntarios de la ruta jacobea

El fotógrafo Manuel G. Vicente y la directora de Turismo visitan la exposición – Conchi Paz

Veinticinco años dan para muchos peregrinos. Y para eso hacen falta muchos hospitaleros, voluntarios dedicados a recibir a diario a quien llega fatigado del Camino. Tantos como 6.000 a lo largo del cuarto de siglo que este movimiento vinculado a la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago cumple.

Una exposición fotográfica los convierte ahora en protagonistas en Compostela. Las imágenes de Manuel G. Vicente se llenan de emoción fugaz que, aunque pasajera, se recuerda siempre.

Así lo recuerda el propio autor en la inauguración, donde elogia el trabajo «delicado y dificilísimo» que realiza este colectivo en los albergues de toda la ruta jacobea. Las instantáneas, tomadas a lo largo de varias décadas, son para Francisco Singul, comisario de esta muestra titulada «Acogida y hospitalidad en el Camino de Santiago», ya «obras impresionistas de Renoir», ya imágenes «románticas de ruinas».

En algunas ve matices del barroco como «la luz o la representación de elementos humildes: botellas de plástico, cuadernos…». Manuel G. Vicente, peregrino de la Asociación Gallega de Amigos del Camino, reconoce que «fotografiar la acogida es difícil». Tomó todas las instantáneas «con cámaras pequeñas», pero ese es un detalle que pasaría inadvertido si no lo confiesa.

Por su objetivo pasan un abrazo en Castrojeriz, una cena (quién sabe si la última o la primera) en el albergue de San Nicolás de Puente Fitero, prendas tendidas en Boadilla del Camino, una queimada en Villafranca del Bierzo, una bebe acunado por la madre mientras es curada de sus heridas en los pies en Mansilla de las Mulas, un O Cebreiro nevadísimo, un amanecer en Caldas de Reis… hasta las lágrimas en la plaza del Obradoiro.

«Acogemos más allá de nuestras fronteras», explica Ana Barreda, la coordinadora de los hospitaleros «de más de 40 nacionalidades que hablan de lo universal del Camino». No solo trabajan en España, sino también en Francia e Italia y pronto comenzarán a hacerlo en Portugal. Acaban de reunirse en Santiago durante varios días para celebrar las bodas de plata en un encuentro anual que antes era utilizado para «fijar nuestra manera de trabajar. Pero el ideario ahora está claro».

Testimonio de una acogida no comercial

Abogan por el «donativo voluntario» como «testimonio de que es posible una acogida no comercial», explica a ABC, aunque considera necesario que existe todo tiempo de servicios en este sentido. «No discriminamos a nadie que llegue. Y la única condición para ser hospitalero es haber sido peregrino porque tratamos de generar empatía», detalla. El credo en este caso es lo de menos.

Para Nava Castro, directora de Turismo de la Xunta, «la acogida es la piedra angular del Camino». De ahí que ensalce «esta labor desinteresada que contribuye a inundar el Camino de comprensión mutua y amistad».

El perfil del voluntario es, según indica Barreda, el de personas de entre 55 y 60 años. No cree que sea porque el altruismo cotice a la baja entre los jóvenes, sino porque éstos, «entre estudios y trabajos, tienen dificultad para tener 15 días libres», el periodo temporal en el que trabajan. «También tenemos gente en paro y con malas condiciones económicas. Porque la vida en el albergue, como el Camino, es un reflejo de la sociedad».

«Acogida y hospitalidad en el Camino de Santiago». Manuel G. Vicente
– Centro Abanca Obra Social de Santiago. Praza de Cervantes
– Del 7 de diciembre al 7 de febrero
– Todos los días de 11:00 a 13:30 horas y de 17:00 a 20:30

Abraham Coco / ABC

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