El albergue de Pola de Siero cierra el año con 245 peregrinos, la peor cifra desde su apertura

Albergue de peregrinos municipal Casona de San Miguel, Pola de Siero, Asturias - Del Camino del Norte al Camino Primitivo :: Albergues del Camino de Santiago
Albergue de peregrinos Casona de San Miguel, Pola de Siero

La Asociación de Amigos del Camino, que gestiona la Casona de San Miguel, pide precaución para poder celebrar el Año Santo con «seguridad»

El albergue de peregrinos de Pola de Siero cierra la temporada 2020 con 245 visitantes, la cifra más baja desde su inauguración hace una década. El año pasado, el coronavirus también dejó su huella en el tramo sierense del Camino de Santiago Primitivo, cortando de raíz la progresión ascendente de peregrinos que se hospedaron en la Casona de San Miguel. En total fueron 1.787 menos que en 2019.

Las previsiones para el Año Santo 2021 no eran muy halagüeñas con la evolución del virus. Sin embargo, la prórroga del jubileo hasta 2023 permitirá escalonar las actividades y reducir el riesgo de contagio entre los fieles.

El presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Siero, Noreña y Sariego, Manuel Jesús Samartino, que gestiona el albergue de peregrinos, considera que la ampliación del Jacobeo es una «gran» noticia que hay que gestionar con mucha cautela: «Había una petición generalizada para que el Año Santo no forzase a la gente a tirarse a los caminos y, por ende, adoptar actitudes de riesgo».

Por su parte, hace un llamamiento a todos los peregrinos para que «no» se apuren, mientras la pandemia esté desbocada. «A medida que se vaya controlando vamos a ir programando actividades nuevas, pero, en estos momentos, no podemos asegurar ningún tipo de plazo», indica.

Como primera actividad, destaca que la asociación ha elaborado un libro de casi 200 páginas, en el que se recogen multitud de fotografías de sus andanzas. Su objetivo es poder entregárselo a todos los socios, de manera gratuita, en las próximas fechas.

A pesar del descenso en el número de peregrinos que pernoctaron este año en la Pola, el presidente considera que, aun así, el periodo estival fue muy bueno ya que no contaban con que llegase casi nadie. «Asturias se vendió como un ‘pequeño oasis’ dentro de la pandemia, donde era difícil contagiarse, y eso atrajo a mucha gente», explica.

2020 pone fin a una racha ascendente en el número de visitantes de la Casona de San Miguel, que en el 2019 había establecido un nuevo récord tras congregar a 2.032 peregrinos, de 56 nacionalidades diferentes. Samartino, afirma que el año pasado «no se buscaban cifras de ocupación», sino poder ofrecer alojamiento a los peregrinos en su travesía desde Villaviciosa a Oviedo, ya que, de lo contrario, probablemente renunciarían a realizar ese tramo a pie.

En la primera quincena de agosto se registraron 55 pernoctas, casi tantas como todo el mes de julio, que fueron 58. Y antes del estado de alarma, se llevaban dieciocho huéspedes.

Retomar el camino

Otro de los objetivos de la asociación para 2021 es poder retomar las dos rutas que tuvieron que suspender en marzo del año pasado. En primer lugar, el Camino de Invierno, que parte desde Ponferrada y cruza la Ribeira Sacra, en Orense, y paralelamente el Camino del Norte de la Costa. «Habíamos salido de Oviedo a Avilés y en marzo nos quedamos parados en Querúas; vamos a continuar con ellos, en cuanto podamos afrontarlos con seguridad», añade Samartino, quien matiza que el albergue se cerró de manera «paralela» a la Catedral de Santiago de Compostela.

Además, también tenían previsto, con motivo del Puente del Pilar, iniciar el Camino Francés desde Roncesvalles, una villa que aún no acoge la firma de los miembros de la asociación. «Lo habíamos hecho desde Burgos, pero ese tramo lo tenemos pendiente», concluye.

Leído en El Comercio

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