La crisis sanitaria impide ampliar un albergue en Puente la Reina

Pedro Aldaz Remiro, en uno de los comedores habilitados en su tercer proyecto
Pedro Aldaz Remiro, en uno de los comedores habilitados en su tercer proyecto

El Hotel-Albergue Jakue no pudo inaugurar el 19 de marzo la mejora del alojamiento y optó por 9 pequeños comedores

Desde que se hizo cargo en 1994, Pedro Aldaz Remiro concibió el Hotel-Albergue Jakue, de Puente La Reina, como un remanso de paz y descanso para los peregrinos del Camino de Santiago.

Hace tres años, comenzó a barajar la idea de “crear un albergue acogedor y entrañable” bajo un concepto que denominó Glam-pin-rino: “Glam de Glamour, Ping de Camping y Grino de Peregrino”. Tras un año de espera para obtener el beneplácito administrativo, se vio en la obligación de dar un giro a su idea inicial. Adaptado por las circunstancias, proyectó un albergue más sencillo. Su agenda señalaba el 19 de marzo como fecha de inauguración.

Pero el confinamiento trastocó por segunda vez sus planes. Sin dar su brazo a torcer y sin peregrinos a los que acoger en una época de habitual tránsito, como es la primavera, pensó en aprovechar el espacio, concebido inicialmente como un salón de bodas, para habilitar un comedor. De nuevo el ingenio avivó su inquietud para respetar los dictados de la prevención sanitaria y ofrecer un servicio singular. “En 300 metros hay nueve pequeños comedores”, separados con paredes de pladur y rematados con telas que combinadas simulan una jaima.

El modelo elegido ha tenido una consecuencia directa en una reducción de la capacidad. Emprendedor como es, Pedro Aldaz no cede al desaliento, aunque es consciente del perjuicio que supone la ausencia de peregrinos. No sólo para su negocio, sino también para el municipio entero, como señala.

Leído en Diario de Navarra

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