Sus titulares protestan por la regulación del sector que pretende hacer la Junta de Castilla y León

Representantes de la Red de Albergues de Castilla y León del Camino Francés amenazaron ayer en Astorga con un «cierre temporal o escalonado» de los cincuenta albergues de Burgos, Palencia y León integrados en ella. La red, que según los citados representantes, reúne a refugios de carácter privado, municipales de gestión privada o regentados «por asociaciones de amigos del Camino de Santiago», protestan por la regulación del sector que quiere aplicar la Junta de Castilla y León, indicó el portavoz, Estanislao Linares.

«La Junta quiere obligar a fijar un precio a la gente que hemos invertido en negocios y hemos creado empleo», señaló Linares, que añadió: «No podemos subsistir con el precio que ponen de donativo: cinco euros, dando casi las mismas calidades que un hostal». Linares dijo que estos establecimientos se sienten «discriminados» respecto a albergues de carácter municipal y eclesiástico «que reciben subvenciones». Indicó que los refugios de la red ofrecen asistencia a los peregrinos «durante todo el día», y reclamó un horario fijo de apertura y cierre común también para los arriba mencionados.

Siete euros.

Linares reclamó «un mínimo de siete euros» de aportación por cada peregrino, e indicó que, de no obtener respuesta positiva de la Junta, la red aplicaría el anunciado cierre «como última medida, porque no es deseable», dijo.

El portavoz del colectivo enumeró también los requisitos que la Administración exige a este tipo de establecimientos, y señaló: «No se puede pensar que a bajo coste se le hace un favor al peregrino, eso fomenta que mucho mendigo se tire al Camino de Santiago».

Linares señaló que hasta ahora ninguna Administración había legislado el sector y ahora se hace «en algo que era intocable y había funcionado a la perfección» y que la regulación «no está pactada con el alma mater del Camino, que son los albergues». El portavoz vaticinó la desaparición de numerosos refugios: «Quedarán los albergues eclesiásticos y dejarán de venir los peregrinos», indicó.

Fuente: diariodeleon.es