El albergue de peregrinos de Orense toma forma pese a contratiempos administrativos

Turismo admite un parón «circunstancial» en los trabajos en el inmueble histórico

El traslado del albergue de peregrinos de Orense desde el barrio de San Francisco hasta el casco histórico comienza a coger forma. Tras meses con los andamios ocupando toda la fachada del edificio a restaurar en las inmediaciones de As Burgas, su paulatina retirada permite comenzar a ver lo que será la imagen de referencia para los turistas que realizan el Camino de Santiago, en su vertiente por la cada vez más utilizada Vía de la Plata.

El avance de los trabajos en la rúa da Barreira, esquina con la bajada hacia las fuentes termales, ya es visible pese a que en los últimos días han surgido contratiempos administrativos que pueden suponer un parón en la ejecución de las obras. Así lo reconocen fuentes de la Agencia Gallega de Turismo. Sin entrar en más detalles, apuntan a causas administrativas las que hacen que estos días no se vea mucha actividad en el edificio. Las mismas fuentes clarifican que se trata de una situación «circunstancial y puntual» y confían en que no tenga un impacto significativo en la hoja de ruta para acabar con la infraestructura. En todo caso, los peregrinos nunca quedarán desatendidos al seguir operativo el albergue de San Francisco.

Por su parte, desde el Ayuntamiento de Orense no se tenía constancia de ningún contratiempo y se apunta a que se están retirando andamios al dar por finalizados trabajos en la fachada.

La nueva instalación ocupará un edificio completamente reformado en pleno corazón histórico, a medio camino entre la plaza Mayor y As Burgas. El inmueble supera los 500 metros cuadrados útiles con sótano -cuarto de mochilas y lavandería-, planta baja -zonas comunes con cocina- y tres plantas -dos de ellas destinadas a dormitorios y una para duchas-. La actuación está subvencionada por la Junta y supera los 600.000 euros. Los últimos presupuestos del Gobierno autonómico reservaban una partida de 400.000 euros para acabar los trabajos durante el 2018, toda vez que el período de ejecución de los trabajos era de 17 meses. Se iniciaron en agosto del 2016, y todo apunta a que sufrirán un considerable retraso.

Cerca de 300 viajeros iniciaron su camino en la ciudad durante el mes de octubre

Las estadísticas que ofrece el portal de la Oficina del Peregrino muestra que la presencia de la Vía de la Plata en la opción elegida por los visitantes todavía está a mucha distancia del Camino Francés. Así durante el mes de octubre optaron por esta alternativa fueron el 3 % del total de peregrinos.

En el análisis de los turistas por el punto de partida de su viaje hacia la capital de Galicia se comprueba que en el último mes salieron desde la ciudad de Orense cerca de 300 personas. Si se analizan los datos del mes de julio, el más fuerte de la peregrinación, se comprueba que el porcentaje no varía en exceso y la Vía de la Plata es una opción elegida este pasado año por el 3,5 % de los viajeros. En el caso del punto de partido, Orense fue lugar de salida para más de un millar de personas. En todo caso, las estadísticas muestran que se trata de un turismo al alza.

DO propone como mejora para el casco histórico ampliar la plaza de San Martiño

La mejora del casco histórico de Orense, que al abrigo del plan Urban sufrió una transformación considerable durante los últimos lustros, es un reto constante para el Ayuntamiento de Orense. La última idea planteada en esta línea se debatirá en el pleno del mes de diciembre. El grupo municipal de Democracia Ourensana propondrá la ampliación de la plaza de San Martiño y embellecimiento del entorno de la Catedral, a través de la liberalización de espacio mediante la supresión del antiguo edificio de la Policía Local en la parte izquierda de la escalinata de acceso a la Catedral de Orense. El inmueble acoge actualmente diferentes dependencias municipales.

El principal partido de la oposición entiende que en las negociaciones de modificación del futuro PERI se evalúa la viabilidad de liberar y ampliar este espacio. Además, el objetivo de DO es que sea la Xunta, al igual que sucede con el nuevo albergue de peregrinos, quien se haga cargo de la financiación del proyecto.

La demolición de la vieja sede policial ya se trató en el salón de plenos en el año 2006. Pese al respaldo mayoritario de la corporación, el proyecto se frenó por la prohibición de la Junta que entendía que su demolición no era compatible con las determinaciones marcadas por las fichas urbanísticas del PERI. DO entiende que ahora que se baraja una revisión de este documento para el año 2018, no se puede dejar pasar esta «reclamación histórica» para una demanda que permanece «congelada» en el tiempo desde hace 11 años.

Leído en La Voz de Galicia

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