César Díaz, Gema Igual y el obispo Manuel Sánchez Monge observan unos planos en la calle Limón/
César Díaz, Gema Igual y el obispo Manuel Sánchez Monge observan unos planos en la calle Limón

Cuatro años después de las primeras conversaciones entre el Ayuntamiento de Santander y el Obispado sobre la cesión de un inmueble para levantar un albergue de peregrinos en la ciudad, el proyecto se va encauzando.

El Consistorio ha anunciado este lunes que construirá ese albergue en el número 7 de la calle Limón, un edificio que pertenece a la Iglesia y que lleva ya muchos años desocupado.

El Ayuntamiento planea ahora derribar el edificio este año y antes de comenzar 2021 licitará la construcción del nuevo albergue, que seguirá siendo propiedad del Obispado y que será el encargado del mantenimiento y la gestión del albergue.

Así lo han anunciado la alcaldesa Gema Igual y el Obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge, durante la visita que ambos han realizado al lugar donde se construirá el nuevo edificio.

El actual se levantó en 1920 y presenta un gran deterioro. Está en la calle Limón, a escasos cien metros del Ayuntamiento, una vía muy estrecha y paralela a Jesús de Monasterio. Este edificio está incluido en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Cabildo de Arriba.

El Ayuntamiento gastará, a falta de contabilizar la redacción del proyecto, unos 840.000 euros. Gema Igual ha apuntado que el Ayuntamiento cuenta ya con una partida de 100.000 euros para destinarla este año a esta actuación para la que se va a firmar un convenio de colaboración con el Obispado, que ha sido aprobado este lunes por la Junta de Gobierno Local.

El edificio que se construirá tendrá una planta bajo y cuatro pisos, con una superficie de 544 metros cuadrados que estarán destinados a albergue, para dar cabida a 48 peregrinos.

La alcaldesa ha destacado que con esta actuación se tratará de paliar la carencia de albergues de peregrinos en la ciudad. «Formamos parte del camino norte de Santiago y habitualmente en la oficina de turismo se sellan 2.500 credenciales de peregrinos», ha destacado, matizando que en Santander «solo hay un albergue en esta zona pero es privado» y se necesita tener más plazas.

«El turismo religioso y el Camino del Norte es un potencial para la ciudad», ha apuntado la alcaldesa, quien preguntada por los plazos que se barajan para hacer realidad este proyecto, ha dicho: «Lo haremos con prisa y sin pausa».

Por su parte, el obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge, ha dicho que para el Obispado es un «motivo de gozo» el poder llevar a cabo todos los proyectos que tiene en marcha con el Ayuntamiento, alguno de los cuales «han dejado de ser proyectos para ser realidades porque la plaza de la catedral va a muy buen ritmo y esperemos que esté terminada para el plazo previsto, que «era para antes de Semana Santa y creo que se están dando prisa y quizá un poco antes ya lo van a tener terminado».

«La colaboración no es solo de palabra, no es de buenos deseos de unos para con otros, sino que el Ayuntamiento y el obispado están colaborando y llevando a cabo las obras que Santander merece y que también ahora, en este caso, los peregrinos también merecen«, ha resumido el obispo.

Para Sánchez Monge «es una pena» que muchos peregrinos no puedan pernoctar en Santander por no tener instalaciones adecuadas. «El turista viene para ver, pero el peregrino desde muchas circunstancias muy distintas viene por tener unos días de silencio, de encontrarse consigo mismo, de repensar un poco su vida», ha añadido.

«Queremos ofrecer relativas comodidades porque tampoco el peregrino quiere hoteles sino que quiere albergues y que haya la oportunidad de hablar con alguien, de poder desahogarse con alguien, que le ayude a el en su camino interior», apunta el obispo, para quien »hay un camino exterior en el que se ven paisajes estupendos y preciosos, pero, sobre todo, hay un «camino interior» que recorre la persona cuando se decide hacer el Camino de Santiago y el Camino Lebaniego.

Sánchez Monge cree que estos «dos caminos tan importantes» de Santander necesitan unas «instalaciones medianamente confortables, que estén a la altura de los tiempos y que presten la ayuda que el peregrino necesita, acogida, acompañamiento».

Leído en El Diario Montañés

Albergues en Santander