Santullán convierte su «casa del cura» en un albergue para peregrinos

Inauguración del albergue de Santullán
Inauguración del albergue de Santullán

El Gobierno de Cantabria ha invertido más de 228.000 euros en este proyecto que también alberga una sala multiusos y la oficina de la Junta Vecinal

Cantabria cuenta desde este martes con un nuevo albergue para peregrinos, ya que a los 86 edificios de alojamiento se le suma el de la pedanía castreña de Santullán. El Gobierno de Cantabria ha invertido más de 228.000 euros para hacer realidad este proyecto que puede albergar a una decena de peregrinos en su interior y que también cuenta con la oficina de la Junta Vecinal y una sala multiusos destinada a eventos culturales y de formación.

El alcalde pedáneo, Julián Revuelta (PRC), ha explicado que se trata de un edificio característico de Santullán, conocido como «la casa del cura» y al que ahora se le puede denominar como «la casa del peregrino». «Con este albergue, Santullán no sólo ha querido crecer en infraestructuras, sino también en el fomento del turismo en nuestra pedanía», ha indicado, añadiendo que, además de para los peregrinos, el proyecto permite que los vecinos puedan disfrutar de más de 1.000 metros cuadrados de zona verde, un espacio en el que se permite la acampada de los peregrinos.

Por su parte, el consejero de Industria, Innovación y Turismo, Francisco Javier López Marcano, ha recordado los inicios del Camino de Santiago en Cantabria, destacando la colocación del primer mojón del Camino en Cantabria en 1997, concretamente en Ontón, otra pedanía castreña. «Es un albergue fuera de lo común. Si tuviésemos que tirar de la tipología y de la clasificación como hacemos con los alojamientos turísticos y los restaurantes, este sería un albergue de cinco cruces que se va a llenar indudablemente de peregrinos», ha indicado López Marcano, poniendo en relieve que la región es la «única tierra del mundo» donde hay dos caminos patrimonio de la humanidad por la Unesco: el Camino de Santiago del Norte y el Lebaniego.

Por último, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha recordado cómo desde el siglo del VIII comenzó a llegar gente a España, articulando «la primera unión europea, que es el Camino de Santiago». Refiriéndose al albergue, el presidente ha reconocido que por la cuantía no tiene importancia. «Estamos ante una obra desde el punto de vista económico, menor, pero las obras no hay que medirlas por el importe, sino por la utilidad. En primer lugar, se convierte una casa derruida en algo que ya va a ser para siempre patrimonio de los ciudadanos y sirve para ese peregrinaje de gentes, ahora que vienen los años jubilares de Compostela y el Lebaniego. Hará que mucha gente pare aquí, que guarde un recuerdo de su paso por Santullán», ha matizado, añadiendo la importancia de que el Ayuntamiento pueda llevar a cabo actividades culturales en la pedanía, gracias al nuevo habitáculo. «Estamos ante una pequeña gran obra», ha apuntado Revilla.

La complejidad del proyecto

Para la arquitecta del proyecto, la castreña Macarena Gutiérrez, la complejidad del proyecto no ha sido técnica, sino la unión y la accesibilidad del edificio. «Técnicamente ha sido un proyecto fácil, con un presupuesto ajustado, pero la obra fue bastante bien en tiempo y forma. Lo más complicado fue el tener que comunicar y hacer accesible el edificio mediante el ascensor. Había dos opciones, construirlo dentro del edificio y hacerlo por fuera, con una arquitectura mucho más moderna, y dejar la casa original y rehabilitarla, dejando el mayor espacio posible para el albergue», ha explicado Gutiérrez, haciendo hincapié en que una seña de sus proyectos es que se diferencie la parte rehabilitada de la nueva. «Hila los tres usos del edifico sin interceder en ellos», ha detallado la arquitecta sobre este edificio que la pedanía ha logrado recuperar para los vecinos y visitantes.

Leído en El Diario Montañés

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