El Camino perdió 147.000 viajeros y ciento cincuenta millones hasta julio

Peregrinos entrando ya en Compostela en la zona de San Lázaro, encarando los últimos kilómetros
Peregrinos entrando ya en Compostela en la zona de San Lázaro, encarando los últimos kilómetros

Por la buena evolución de enero y febrero se preveía un aumento del 10 % de peregrinos // Se les atribuye unos mil euros de desembolso promedio para sus trayectos // Compostela acumula cerca del 22,5 % del impacto de la caída de ingresos: desde el 14 de marzo 33 millones // El Año Xacobeo, según los datos del BBVA, generaba en Galicia entre dos y tres décimas más de PIB anual

El Camino de Santiago salió del confinamiento. Después de que Galicia abandonase el estado de alarma, los primeros peregrinos, al principio gallegos, también algún valiente de otras comunidades en los primeros días, comenzaron a recorrer algunas de las todavía poco concurridas etapas que los traen a Compostela. Tras el 1 de julio, la reapertura de los albergues, aunque sea con aforo limitado y reserva previa, devuelve a la vida una Ruta Jacobea que en 2019 atrajo al récord histórico de 346.157 caminantes, casi veinte mil sobre la plusmarca del año anterior.

Vuelven a sentirse los pasos por el Camino Francés, otrora el más transitado, el Portugués, el Inglés, el Primitivo, el del Norte, el de la Plata, el de Finisterre… tras meses de silencio. Un tiempo que por el recogimiento o clausura marcado por la pandemia, ha resultado muy gravoso para la economía sostenida por la más que milenaria peregrinación.

El cuánto total es complicado de calcular, aunque con permiso de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, que celebra todavía el haber sido merecedora de la Medalla Castelao que otorga la Junta en su edición 2020, nos atrevemos a realizar una estimación propia.

En base a los datos de la Oficina de Acogida de la Catedral de 2019 y los que se recogieron hasta el 14 de marzo de este año, cuando se decretó el estado de alarma y fueron quedando desiertos todos los Caminos, “observamos que el crecimiento interanual de enero y febrero seguía la tendencia de los últimos años, aumentando algo más del 10 %”, nos apunta Jorge Martínez-Cava, presidente de la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid.

El pasado enero, mes invernal y el más flojo del año, fueron 1.999 los peregrinos que obtuvieron la Compostela, frente a los 1.737 de 2019; en febrero se subió de los 2.119 caminantes del anterior ejercicio a los 3.076 del presente. “Se supone que si todo hubiese sido normal la tendencia habría seguido, incluso sería algo superior en los últimos meses tal como ya conocíamos de los años anteriores a los Años Santos”, explica Martínez-Cava, y completa: “Los peregrinos van calentando motores según se acerca el mes de diciembre”.

Pero “esto no ha sido así” por la pandemia de la covid-19. Llegó marzo, y si el año pasado se habían contabilizado 7.474 peregrinos, en idéntico mes de este año la cifra total se despeñó, hasta donde ofrece datos la Oficina de Acogida, a 1.710 personas. Un descenso del 77,1 % que alcanzó la totalidad, el 100 %, cuando se prohibió cualquier desplazamiento a colectivos no esenciales.

“Si partes de las cifras que estás manejando y le aplicas un crecimiento medio del 10 % a cada mes en que no ha habido peregrinación te puede servir para calcular lo que se ha perdido”, nos aconseja Martínez-Cava. Y así lo hacemos, aunque solo con mantenerse las cifras del año pasado no se habrían perdido 5.764 caminantes en marzo, otros 31.721 totalizados en abril de 2019, en mayo 46.673 y los 49.066 de junio, en total 133.224. Pero si aplicamos esa estimación de crecimiento del diez por ciento hablaríamos de cerca de 147.000 que habrían dejado de recibir la Compostela a 1 de julio. En marzo hubiesen sido mas de 8.200, sobre 35.000 en abril, 51.340 en mayo y cerca de 54.000 en junio.

La propia Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago estimaba en estudios realizados en años anteriores, que publica en su revista Peregrino, que el gasto promedio por peregrino se sitúa en torno a mil euros. En 2016 situaron la cifra desembolsada a lo largo de la ruta Jacobea en 282 millones de euros, que crecían por encima de los 301 millones un ejercicio después. Según nuestros cálculos, con las cifras de caminantes de 2018 estaríamos hablando de unos 327 millones, y los 346.157 peregrinos de 2019 se traducirían en ingresos en torno a los 346 millones.

Por tanto, si fuesen 133.000 los peregrinos que se esfumaron en estos meses con los Caminos parados, serían 133 los millones perdidos; si los viajeros se hubiesen incrementado al ritmo de los primeros dos meses de este ejercicio, las pérdidas acumuladas en las 109 jornadas de parálisis obligada por la crisis sanitaria ascenderían a cerca de 147 millones de euros. Un impacto que se concentra directamente sobre el terreno, en las etapas del Camino, que se lleva el mayor porcentaje del presupuesto de cada peregrino.

El gasto diario que realizan representa un relevante flujo económico, pues incluye alimentación, pernocta, farmacia y ocio, entre otros. En los informes de los Amigos de los Caminos de Santiago se trabaja con una media por persona y jornada de 38 euros, calculando la distancia recorrida por los peregrinos a pie a razón de 25 kilómetros por jornada y 55 para los ciclistas y jinetes, convertidos así en millones de jornadas.

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No hablamos solo de Galicia, sino del conjunto de ciudades a lo largo del mismo (Ponferrada, Astorga, León, Burgos, Pamplona…) e incluso fuera de él, pues como se computa el pre-Camino (la preparación) y el post-camino (el regreso al hogar) aparecen Madrid, Barcelona o Valencia. Sin embargo, Santiago de Compostela, como meta, concentraría un 22,5 % de todo el desembolso, según el estudio, por lo que pueden atribuírsele hasta 33 millones en pérdidas por este trimestre largo sin peregrinos.

Le seguirían como principales damnificadas en la comunidad los dominios de Sarria y las localidades en la ruta desde O Cebreiro.

Pero… ¿qué pasará ahora tras este duro golpe? Jorge Martínez-Cava señala que lo que viene a partir de este 1 de julio “es una incógnita, evidentemente; solo cabe estimar y cada camino va a ser un mundo”. El año pasado 51.883 peregrinos los recorrieron en el séptimo mes del año. En el presente, al ritmo al que comenzaba el año, podrían haber superado los 57.000. Ahora veremos. Habrá que ver si el tirón nacional y entre los propios gallegos alivia la esperada caída de extranjeros, que copaban el 58 % de peregrinos.

Antes de que se cruzase la pandemia, Galicia, según Rafael Domenech Vilariño, el responsable de Análisis Económico de BBVA Research, podía confiar dos ó tres décimas extra al PIB en 2021 en el Xacobeo, aporte que ahora es una incógnita.

Leído en El Correo Gallego

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