El Camino, exclusivamente francés

Los peregrinos galos son los primeros y prácticamente los únicos que se aventuran ya en la ruta jacobea, sin apenas lugares abiertos para comer y pernoctar

«Hace años les llamábamos los ‘walking dead’ y ahora les hacemos la ola», confiesa Cristina. Un peregrino es al Camino de Santiago en marzo de 2021 lo que un occidental en mitad de la China interior de hace décadas, un ‘laowai’, una rara avis a la que todo el mundo para, saca fotos, interpela… Y la respuesta siempre tiene el mismo acento. «Solo me llaman franceses. Ni españoles, ni ingleses, ni alemanes… Me da una rabia», prosigue desde el Albergue La Fábrica, que tiene abierto en Tardajos porque también es bar y pone «las cuatro cervezas de la tarde», pues como alojamiento jacobeo no se ha estrenado este año. «Ni les veo pasar», apostilla.

Todas las reservas para Semana Santa, había colgado el cartel de completo, «se cayeron como un dominó» cuando las comunidades anunciaron los cierres perimetrales.«Tengo un blanco que no he visto en mi vida, en los 7 años que llevo aquí. No os lo podéis ni imaginar», se lamenta Cristina.

Lo mismo ocurre en Belorado. »Desde el 25 que llegué no he visto pasar a ningún peregrino», confiesa el fundador del albergue Cuatro Cantones, aún sin fecha para retomar la actividad, aunque confía en la Semana Santa. «Si viéramos movimiento, abriríamos, pero es que no pasa nadie», insiste.

10 peregrinos ha tenido Asunción Hoz en el albergue San Roque de Villambistia desde noviembre hasta hoy y «todos con unas historias tremendas», apunta para recordar a una belga y a un barcelonés que venían a pie desde sus casas, y a otro que apareció en mitad «de la gran nevada» y al que tuvo que frenar. «Tú la Pedraja no la pasas solo, así que a Burgos en autobús», le ordenó.

A finales de febrero reabrió el bar y ve pasar un peregrino a la semana. «Cerré el albergue porque calentar todo este casoplón es inviable y abriré para Semana Santa, porque siempre te vas a encontrar a alguno y no quiero tener que decirles que no», con la incertidumbre de lo que ocurrirá después.

En otro de los pueblos típicos del Camino, Hontanas, cuesta encontrar algún hostelero que responda al teléfono. Devuelve la llamada Marilena, del Hostal Fuentestrella, que abrió hace 3 semanas la barra y esta semana las habitaciones. «Tengo reservas para abril, mayo, junio… Y nada, a esperar a ver qué pasa», apunta con la esperanza de que el verano sea como el de 2020.

Jil y Marie han sido sus primeras clientas. Empezaron el Camino en Burgos, procedentes de Francia y con «una autorización de la Policía» que les permitirá llegar hasta Santiago a mediados de abril, según sus cálculos. Más «complicado» que andar con el viento que soplaba ayer les resulta encontrar alojamiento, explica Jil, trabajadora social de una asociación que viene como monitora de la joven que le acompaña. Saben que hay otros dos peregrinos cerca, porque son compañeros y les han dicho que «dentro de  dos semanas, entre León y Galicia, habrá más gente».

Esta noche han pernoctado en el albergue municipal San Esteban de Castrojeriz. Su alcaldesa, Beatriz Francés, explica que lo han abierto este mes pero «solamente con 1 o 2 peregrinos» por jornada.«El otro día hubo dos españoles», apunta como noticia, para pasar a lamentarse por la incongruencia de que «no nos permitan ver a los familiares que viven en otras comunidades y las terrazas de Madrid estén llenas de parisinos», recalca.

Francés cree que la ruta «empezará a reactivarse» estas semanas, aunque de momento solo un establecimiento hostelero abre para dar comidas en su municipio y las calles están desiertas. Más ayer, fiesta de San José en Melgar de Fernamental, que no había ni consulta en el ambulatorio.

Hace dos semanas participó, junto con el alcalde de Belorado, Álvaro Eguíluz, en la directiva de la Asociación de Municipios del Camino de Santiago. Aprobaron implementar los proyectos Albergues Seguros y Albergues LoT, con información de las plazas disponibles en establecimiento, y colaborar en la Agenda Xacobeo 2021, coordinada por el Consejo Jacobeo, y asumir parte del protagonismo de las celebraciones del año jubilar. Cine, música, ‘escape room’ del Camino y la creación del primer ‘Museo Virtual’ jacobeo serán algunas de las apuestas de este colectivo, que representa a 104 localidades.

Leído en Diario de Burgos

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